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Obama abraza el compromiso de recortar el déficit fiscal a la mitad para 2013

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El presidente de EE.UU., Barack Obama, aseguró que cumplirá el compromiso adoptado en la cumbre del G20 clausurada en Toronto de que los países ricos reduzcan a la mitad sus déficit para 2013.

Obama habló así en su rueda de prensa de cierre de una cumbre del G20 que se caracterizó por las diferencias entre sus miembros acerca de primar la reducción de los déficit fiscales o -como abogaba inicialmente Estados Unidos- continuar las medidas de estímulo y el gasto público para evitar una recaída en la crisis.

En sus declaraciones, el presidente estadounidense hizo un canto a la unidad y aseguró que durante este fin de semana en Toronto (Canadá) las economías principales del planeta han demostrado que: "podemos coordinar nuestras posiciones y continuar centrándonos en un crecimiento duradero que dé empleo a nuestra gente y cree prosperidad para el mundo".

"Cada economía es única, y cada país establecerá su camino, pero todos nos movemos en la misma dirección", insistió el presidente estadounidense, quien indicó que la recuperación económica es "aún frágil" y las principales economías deben hacer más "para hacerla duradera".

Aunque insistió en que los países que se lo puedan permitir deben mantener sus estímulos económicos, matizó que otros, como Grecia, aquejada de una grave crisis presupuestaria, deben "actuar de inmediato" para evitar problemas de deuda soberana.

El presidente estadounidense expresó su respaldo al recorte a la mitad del déficit presupuestario, que en EE.UU. alcanza los 1,4 billones de dólares, para 2013.

Lo conseguirá, indicó, mediante medidas como la congelación del gasto público no obligatorio durante tres años, que ya ordenó a comienzos de este año y que, subrayó, "necesita mantenerse firme", o mediante la eliminación de programas que no funcionan, incluidos en Defensa.

Obama aseguró que está dispuesto a "callar la boca" a los críticos que aseguran que no podrá hacerlo y que, cuando el año próximo presente su nuevo presupuesto: "veremos cómo responden a las duras medidas que voy a proponer" quienes ahora piden contención del gasto público.

En su rueda de prensa, el mandatario también indicó que el crecimiento global, la gran meta de la cumbre, debe contar con "un terreno de juego que sea el mismo para todos", en alusión a la cotización de la moneda china, que EE.UU. considera que se mantiene artificialmente baja para beneficiar a las exportaciones de la República Popular.

En este sentido, indicó que China necesita ser "seria" en su promesa de flexibilizar la cotización del yuan, pues mantener su moneda valorada por debajo del mercado "le ha concedido una ventaja comercial significativa".

Mantenerla infravalorada "no es algo aceptable o consistente con un crecimiento económico global equilibrado", indicó Obama, que aseguró que "en los próximos meses" EE.UU. vigilará muy de cerca el comportamiento del yuan para ver si la fluctuación que adopta es suficiente.

El gobernante se hizo también eco de la condena del G8, el grupo de países más industrializados que se reunió también este fin de semana en Canadá, a Corea del Norte tras el hundimiento con un torpedo de la corbeta surcoreana "Cheonan".

Obama aseguró que el comportamiento de Pyongyang fue "beligerante" e "inaceptable" para la comunidad internacional.

El presidente estadounidense también encontró tiempo en su rueda de prensa para hacer referencia a la guerra en Afganistán, asunto que abordó este fin de semana, entre otros, en su reunión con el nuevo primer ministro británico, David Cameron.

El G8 expresó el sábado en un comunicado su apoyo a una estrategia de salida de Afganistán en cinco años y Obama reiteró su compromiso con su política de comenzar la retirada en julio del año que viene, aunque sin una fecha concreta para terminarla.

EE.UU. mantiene, sostuvo, "un interés nacional vital en que Afganistán no se use como una base para lanzar atentados terroristas", insistió Obama.

En cualquier caso, aseguró, EE.UU. "no va a apagar las luces y marcharse" así como así en Afganistán.

El presidente estadounidense regresaba esta misma noche a Washington tras una última bilateral con el primer ministro japonés, Naoto Kan.