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Obama hace la corte a China

El presidente de EEUU evita criticar a China en DDHH en un encuentro en SHangai con jóvenes estudiantes seleccionados por el Partido Comunista

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Uno de los objetivos del presidente Obama en su primer viaje a China era tener un encuentro informal con jóvenes, para poder hablar con ellos de forma más abierta y directa, sin presiones políticas, y quizá inspirarles en los principios de libertad y democracia de EEUU.

Finalmente, el gobierno chino acabó cediendo a la insistente petición de la Casa Blanca y Obama pudo celebrar ayer un encuentro con alrededor de 500 estudiantes universitarios en un museo de Shangai, primera parada de esta visita de cuatro días a China, enmarcada en su gira asiática. Pero el gobierno chino también impuso sus normas de juego: la mayoría de los jóvenes asistentes eran miembros del Partido Comunista, seleccionados y entrenados cuidadosamente para evitar que los polémicos temas de derechos humanos o la represión religiosa en Tíbet estropearan el encuentro.

Obama también entró en el juego, cuidando sus palabras para no ofender a su anfitrión y tratando de rebajar el tono aleccionador que ha caracterizado durante tres décadas las relaciones de EEUU con China. Así, mientras centenares de jóvenes con aspecto de ser los mejores de la clase le observaban en silencio absoluto, Obama volvió a recordar que EEUU y China están más cerca que nunca, pero necesitan estrechar aún más su cooperación para afrentar los grandes retos globales, como la recuperación económica o el cambio climático, dejando de lado adversidades históricas. 'No está predestinado que tengamos que ser adversarios', dijo Obama, a la joven audiencia sentada en el moderno auditorio del Museo de la Ciencia de Shangai. La elección de esta ciudad para realizar el encuentro es simbólica, ya que China y EEUU acordaron aquí hace 30 años retomar las relaciones diplomáticas y emitir el famoso 'comunicado de Shangai', en el que EEUU reconoció oficialmente la política de 'una sola China' (y dejar de reconocer a Taiwan como estado independiente).

Sin abandonar el tono complaciente, Obama alabó los logros del régimen comunista por haber sacado a millones de la pobreza en los últimos años y recurrió a un viejo proverbio chino - algo que suelen hacer todos los políticos occidentales que visitan este país-, para expresar un sentimiento compartido entre EEUU y China: 'hay que tener el cuenta el pasado para conocer el futuro'. Obama se refería a la necesidad de cooperar a partir de ahora - somos dos potencias 'que cargan con el peso del liderazgo' - , pero a la vez de respeto mutuo por dos culturas y tradiciones diferentes. 'Ningún país debe imponer su sistema de gobierno a otro', dijo Obama, pero resaltó que los valores básicos que definen EEUU - libertad de expresión y religión, acceso a la información, participación política - son derechos universales , 'a los que todo el mundo debería tener derecho'.

Obama alabó los logros del régimen comunista por haber sacado a millones de la pobreza en los últimos años

Como afroamericano, él mismo se puso como ejemplo del progreso de los derechos universales en EEUU, ya que si el presidente Abraham Lincoln no hubiera abolido la esclavitud , hoy no podría ser lo que es. Sus palabras aludían indirectamente a un comentario realizado hace una semana por el Ministerio de Exteriores chino, que pedía a Obama a ser más comprensivo con la posición de China en Tíbet, teniendo en cuenta lo que hizo Lincoln por los esclavos en América. Pekín defiende que ha liberado a miles de personas del esclavismo feudal en Tíbet.

Sin embargo, Obama evitó ayer hacer referencias directas a los conflictos étnicos en Tíbet y Xinjiang, donde las minorías étnicas tibetanas y uigur lamentan ser víctimas de represión cultural y religiosa por parte de las autoridades chinas. Tíbet, motivo de tensiones frecuentes entre Pekín y Washington durante los gobiernos anteriores a Obama, tampoco surgió en el turno de preguntas posterior al discurso. Supuestamente, las preguntas fueron seleccionadas entre las numerosas cuestiones enviadas esta semana por cibernautas chinos a través de los portales online oficiales, Xinhua y Sohu, o de la página web de la Embajada americana.

Pero era evidente que la mayoría habían pasado por el filtro del Partido comunista. Por ejemplo, la formulada por una joven universitaria de Shangai en excelente inglés, que mencionaba a un empresario taiwanés, interesado por saber si EEUU continuaría vendiendo armas a Taiwan, 'un hecho que le entristecía a él y al resto de ciudadanos chinos', a pesar de que gran parte de los taiwaneses sigue apoyando la venta de armamento militar de EEUU a la isla. Tras dudar unos segundos, Obama optó por esquivar la pregunta, respondiendo que EEUU continúa apoyando la 'política de una sola China' y expresando el firme deseo de que 'Taiwan y Pekin continúen estrechando las relaciones políticas y económicas como hasta ahora.

Obama también fue preguntado por su Nobel de la Paz y sobre la guerra de EEUU en Afganistán. 'En el mundo hay problemas muy difíciles de resolver', dijo. 'Pero estoy seguro de que China y EEUU pueden trabajar juntas para solucionar el problema', añadió, insinuando la voluntad de EEUU para que Pekín adopte un mayor compromiso en Afganistán y Pakistán. Esto último será uno de los temas principales de la agenda en su encuentro hoy con el presidente chino, Hu Jintao.

La pregunta más comprometedora , la opinión del presidente sobre la censura de Internet en China, llegó 'casualmente' a través de la web de la embajada americana. En lugar de criticar al gobierno chino, Obama respondió que siempre se ha mostrado a favor de la apertura de información en EEUU, aunque a él mismo, desde que es presidente, a veces preferiría limitar la libertad para 'bloquear algunos de los comentarios sobre mí que no me gustan' , dijo, cínico. Si China y EEUU tienen diferentes posiciones en este aspecto es debido a distintas 'tradiciones culturales', añadió Obama, pero el libre acceso a Internet refuerza la democracia y me ha ayudado a ser mejor presidente'.