Público
Público

Obama dice que nada puede torcer la voluntad de unos EEUU verdaderamente unidos

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El presidente de EEUU, Barack Obama, afirmó hoy que "nada puede torcer la voluntad de unos EEUU verdaderamente unidos", en su único discurso de conmemoración de los atentados del 11-S.

Al comienzo del "Concierto para la Esperanza" con el que EEUU concluirá hoy la conmemoración de los atentados, Obama indicó que los acontecimientos de los últimos 10 años "subrayan los lazos entre todos los estadounidenses. No hemos sucumbido a la sospecha y la desconfianza".

El gobernante, que hoy recorrió los tres escenarios de aquellos atentados que costaron la vida a cerca de 3.000 personas hace diez años, repasó lo que ha cambiado en esta década y lo que permanece del carácter estadounidense.

"No somos perfectos, pero nuestra democracia es duradera, y esa democracia... también nos da la oportunidad de perfeccionar nuestra unión".

Ahora "nos aferramos a nuestras libertades. Somos más vigilantes contra quienes nos amenazan, y hay inconvenientes que vienen aparejados a nuestra defensa común", declaró, en un discurso de cerca de 15 minutos.

"Los debates, sobre la guerra y la paz, sobre seguridad y las libertades civiles, a menudo han sido encendidos. Pero es precisamente el rigor de esos debates, y nuestra capacidad de resolverlos de manera que honra nuestros valores, lo que representa una medida de nuestra fuerza", agregó.

Esto, subrayó, "es lo que honramos en días de conmemoración nacional, esos aspectos de la experiencia estadounidense que perduran, y la determinación de avanzar como un pueblo".

Obama también repitió lo que ya había asegurado entonces su predecesor, George W Bush, y que ha sido una máxima de su mandato: "Estados Unidos nunca estará en guerra contra el Islam ni contra ninguna otra religión".

Y concluyó su alocución como había comenzado la jornada, en la que sus únicas otras palabras en público fueron una cita bíblica, el Salmo 46, en la ceremonia de homenaje en la "Zona Cero" en Nueva York. "El llanto puede durar una noche, pero la alegría llega en la mañana", recitó.