Publicado: 17.01.2014 17:27 |Actualizado: 17.01.2014 17:27

Obama ordena que no se espíe a los gobernantes de países aliados

La propuesta del presidente estadounidense pretende que a partir de ahora la recopilación de datos requiera antes un permiso judicial

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El presidente de EEUU, Barack Obama, ha prometido detener el espionaje a los líderes de páises aliados, en respuesta a las denuncias planteadas por la canciller alemana, Ángela Merkel, o la presidente brasileña, Dilma Rousseff. La iniciativa está recogida en la propuesta que ha hecho hoy el presidente estadounidense para que la NSA deje de controlar los teléfonos de millones de ciudadanos. Obama ha pedido al Secretario de Justcia que para acceder a esos datos los organismos de inteligencia requieran permiso judicial.

Según Obama, ese programa de la NSA, revelado por el experto Edward Snowden en junio pasado, debe continuar, pero tiene que ser reformado, por lo que el secretario de Justicia, Eric Holder, y las agencias de inteligencia se encargarán de proponer los cambios necesarios hasta finales de marzo en consultas con el Congreso. Obama se ha referido a las revelaciones de Snowden como algo que ha hecho más daño que "transparencia" a Estados Unidos.

Este programa de la NSA "no implica el contenido de las llamadas telefónicas o los nombres de las personas que hacen las llamadas", insistió Obama al defender la necesidad de esa herramienta, creada tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001.

En lo que respecta al espionaje de mandatarios y líderes de países aliados, ha sido tajante. "He dejado claro a nuestra comunidad de inteligencia que, a no ser que haya un importante motivo de seguridad nacional, no se vigilarán las comunicaciones de jefes de estado y gobierno amigos y aliados cercanos", ha mencionado."Si quiero saber lo que piensan nuestros aliados, los llamaré por teléfono y les preguntaré, en lugar de vigilarlos", apuntó.


 Obama, habla sobre el espionaje de la NSA ante el Departamento de Justicia.REUTERS/Kevin Lamarque

El presidente estadounidense dejó claro, no obstante, que los servicios de espionaje de EE.UU. seguirán recopilando información sobre los gobiernos extranjeros para conocer sus intenciones. "No nos vamos a disculpar simplemente porque nuestros servicios de inteligencia son más efectivos", agregó. En todo caso, añadió, los teléfonos de los dirigentes aliados más cercanos, de cuya confianza también depende la seguridad de EE.UU., no serán interceptados.

Obama dijo que, como parte de estas reformas, se aumentará la cooperación y coordinación con las agencias de inteligencias de países aliados, con el objetivo de reconstruir la confianza rota."Lo importante es que la gente en todo el mundo, independientemente de su nacionalidad, tenga claro que Estados Unidos no espía a personas normales que no son una amenaza para nuestra seguridad nacional y que nos tomamos en serio las preocupaciones sobre la privacidad", añadió Obama.