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Obama planea reforzar la ayuda a las fuerzas de Abas

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La Administración Obama tiene previsto ampliar un programa para reforzar a las fuerzas de seguridad del presidente palestino, Mahmud Abas, en la ocupada Cisjordania, dentro de una iniciativa para impulsar un estado propio, dijeron el jueves responsables oficiales.

Israel ha dado un respaldo tentativo al programa, que ve como una prueba de la capacidad de Abas para imponerse a los extremistas, una de las principales condiciones en las estancadas negociaciones auspiciadas por Estados Unidos para el establecimiento de un estado palestino.

Los islamistas de Hamás, rechazados por Estados Unidos y otras potencias occidentales por negarse a reconocer a Israel y renunciar a la violencia, han denunciado a las fuerzas de Abas como colaboracionistas y dicen que el programa ha alimentado las tensiones entre palestinos.

Responsables oficiales de Estados Unidos y países occidentales, que hablaron bajo condición de anonimato, dijeron que la Administración Obama tenía previsto incrementar la asistencia a la seguridad, incluyendo la financiación para entrenamientos en una base cerca de Amán, en hasta un 70 por ciento, desde los 75 millones de dólares del ejercicio 2008, y hasta 130 millones.

El Departamento de Estado no hizo comentarios de inmediato. El presidente Barack Obama ha hablado de forma vaga sobre sus políticas en la región.

Tras conversaciones con los líderes palestinos en la localidad cisjordana de Ramala el miércoles, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, prometió trabajar con Abas para afrontar las necesidades de seguridad palestinas, pero no ofreció detalles.

En una conferencia de donantes en Egipto el lunes, Clinton prometió 600 millones de dólares para apoyar a la Autoridad Palestina de Abas y 300 millones de ayuda humanitaria en la Franja de Gaza gobernada por Hamás, que quedó devastada por una ofensiva israelí de tres semanas.

Los diplomáticos dijeron que no estaba claro cuándo llegaría el nuevo dinero puesto que conseguir la aprobación del Congreso podría llevar meses.

El enviado de Obama en Oriente Próximo, George Mitchell, ha pedido al teniente general Keith Dayton, el estadounidense que ha estado supervisando el entrenamiento de las fuerzas de Abas, que se quede durante dos años más. Dayton, cuya asignación de tres años estaba a punto de concluir, ha accedido, según los diplomáticos.

Pese a que el programa de seguridad ha conseguido apoyos bipartidistas en el Congreso, podría toparse con la oposición si las conversaciones de reconciliación respaldadas por Egipto entre la facción laica Fatah de Abas y Hamás dan lugar a otro gobierno de unidad.

Hamás, que ganó las elecciones de 2006 y recibe los apoyos de Irán y otros aliados islamistas, se hizo con el control de la Franja de Gaza en junio de 2007 tras expulsar a las fuerzas de Abas de allí, poniendo fin al anterior acuerdo de unidad al que se oponía Washington.

La financiación adicional permitiría a Estados Unidos incrementar el número de batallones que están sometidos a entrenamiento y proporcionarles más equipos. Estados Unidos aporta equipos como vehículos. Las armas las proporcionan países árabes.

Unos 1.600 miembros de las Fuerzas Nacionales de Seguridad de Abas y la Guardia Presidencial han realizado entrenamiento financiado por Estados Unidos desde enero de 2008. Muchos de ellos han quedado desplegados en importantes ciudades cisjordanas, incluida Yenín, Naplusa y partes de Hebrón.

Hamás ha acusado a las fuerzas de Abas de tener como objetivo a sus miembros en Cisjordania. Hamás, a cambio, ha acorralado a activistas de Hamás en Gaza. Los grupos de derechos humanos han acusado a ambas facciones de abusos.

El 'establishment' de Defensa israelí ha recibido con cautela el programa de entrenamiento de Estados Unidos tras retrasar inicialmente el despliegue palestino y el envío de algunos equipos a los hombres de Abas.

El primer ministro electo, el ultraderechista Benjamin Netanyahu, tiene que adoptar una posición pública sobre el programa, pero Silvan Shalom, aliado de Netanyahu y ex ministro de Exteriores, expresó su satisfacción en una entrevista con Reuters la semana pasada, sugiriendo que disfrutaría de su apoyo.