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Obama pronuncia hoy un discurso crucial de tono pragmático y personal

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El candidato presidencial demócrata, Barack Obama, pronuncia hoy un discurso histórico en el que irá al grano, se retratará como un tipo común, atacará con respeto a su rival republicano, John McCain, y pedirá un cambio en Estados Unidos.

"Estamos aquí porque queremos demasiado a este país como para permitir que los próximos cuatro años sean como los últimos ocho", dirá Obama en referencia a la presidencia de George W. Bush, según extractos de su discurso adelantados por su campaña.

"El 4 de noviembre tenemos que plantarnos y decir: 'Con Ocho Basta'", insistirá Obama, quien aprovechará para vincular a su contendiente, el senador republicano John McCain, con las políticas fallidas de Bush.

"John McCain ha votado con George Bush el 90 por ciento de las veces. Al senador McCain le gusta hablar de tener criterio, pero realmente qué dice de tu criterio pensar que George Bush estuvo en lo cierto el 90 por ciento de las veces", apuntará.

"No sé vosotros, pero yo no estoy dispuesto a apostar que la posibilidad de cambio sea del 10 por ciento", subrayará hoy Obama ante las 75.000 personas que se espera que acudan al estadio de fútbol americano Invesco Field de Denver.

El acto será el colofón de la Convención Demócrata que se celebra esta semana en Denver y que, entre otras cosas, pasará a la historia por haber confirmado, por primera vez, la candidatura de un negro a la presidencia de EE.UU.

Decenas de miles de entusiastas seguidores están ya en el estadio, donde se suceden los mítines electorales y la música, a la espera de que aparezca Obama en el escenario circular azul, el color de los demócratas, situado en el medio del estadio.

El senador por Illinois aceptará formalmente la candidatura presidencial demócrata 45 años después del mítico discurso "I have a dream" (Tengo un sueño) del reverendo afroamericano y líder de los derechos civiles Martin Luther King.

"Sueño con que mis cuatro hijos vivan un día en un país donde no se les juzgue por el color de su piel", dijo hace hoy 45 años King en un EE.UU. muy distinto, en el que la posibilidad de que un negro compitiera por la Casa Blanca parecía imposible de alcanzar.

Obama empezó a trabajar en su discurso durante sus recientes vacaciones en Hawai y lo escribió el pasado fin de semana en un hotel de Chicago, a 15 minutos de su casa.

El senador también alumbró su famoso discurso "La audacia de la esperanza", pronunciado en la Convención de Boston de 2004 y que propició su fulgurante ascenso en la política estadounidense, en otro hotel de su ciudad.

"Es una superstición", confesó recientemente.

Su comparecencia de hoy será más pragmática y no busca replicar la de Boston, según ha dicho el propio Obama.

Sus rivales republicanos lo acusan con frecuencia de ser un orador con mucha labia que pronuncia discursos vagos, en los que no se ofrecen soluciones reales a los problemas del país.

De ahí que hoy prevea "explicar en detalle" lo que significará el término "cambio" si se convierte en presidente.

"Cambio significa un sistema tributario que no premia a los grupos de presión que lo redactaron, sino a los trabajadores estadounidenses y a los pequeños negocios que lo merecen", explicará en referencia a su proyecto de Gobierno.

Insistirá en que dará incentivos fiscales a las compañías que creen puestos de trabajo en EE.UU. y no a las que lleven sus operaciones fuera del país.

También abogará por reducir la dependencia estadounidense del petróleo de Oriente Medio, con inversiones en energías renovables y eficiencia, y por rebajar los impuestos en un 95 por ciento a las familias trabajadoras.

El aspirante demócrata a la Casa Blanca ha tenido problemas para conectar con gran parte de la clase media y trabajadora, a la que hoy tendrá muy presente.

Obama también explicará a sus seguidores y a los millones de personas que lo verán por la televisión que los demócratas, al contrario de lo que dicen los republicanos, sí saben cómo defender al país.

"Somos el partido de Roosevelt, el partido de Kennedy, o sea que no me digan que los demócratas no sabemos cómo defender a este país. No me digan que los demócratas no mantenemos la seguridad", asegurará, durante un acto en el que criticará la política exterior de Bush y McCain.

Prometerá, además, poner fin a la guerra en Irak y no dudar a la hora de defender a EE.UU.