Publicado: 03.01.2014 11:53 |Actualizado: 03.01.2014 11:53

A los obispos no les suena bien "ni la letra ni la música" de la contrarreforma de Gallardón

El secretario general de la Conferencia Episcopal aboga por "desclericalizar" el aborto porque la postura de la Iglesia ("no se puede legitimar la muerte de un inocente") coincide con la de ateos y miembros de otras religiones, asegura

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El secretario general de la Conferencia Episcopal Española, José María Gil Tamayo, ha asegurado que a los obispos no les suena bien "ni la letra ni la música" del anteproyecto de Ley de Protección de los Derechos del Concebido y de la Mujer Embarazada y ha pedido que se quite a la Iglesia el "sambenito" de que está influyendo con su moral propia en las leyes.

"Un proyecto de ley de aborto, a la Iglesia no le suena bien ni la música ni la letra porque hay un principio básico, pero no sólo desde una opción religiosa, sino desde una opción ética fundamental. Hay que desclericalizar las opciones ante cuestiones como el aborto que son opciones de humanidad. La postura, es una postura en la que concordamos con personas que no son creyentes y tienen otras opciones religiosas", ha subrayado.

En declaraciones a Onda Cero recogidas por Europa Press, Gil Tamayo ha indicado que "no se puede legitimar la muerte de un inocente" y aunque no niega "el drama" que supone para la mujer ser "víctima" del aborto, ha apuntado que tampoco puede entenderse la cuestión "en clave de derechos de la mujer o convertir el aborto en un método anticonceptivo".

"No se puede entender el aborto en clave de derechos de la mujer", dice

En todo caso, ha aclarado que la Iglesia "no es un contrincante político", pero ha precisado que "hay regulaciones como la que está vigente que está en unas claves diametralmente opuestas" a su pensamiento y que, por tanto, tiene derecho a poder decir "una palabra, al menos, por su peso histórico, social y sociológico".

Por otra parte, atendiendo a la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (Lomce), que entra en vigor este viernes, ha pedido que la educación "no esté al mercadeo de ideologías según el partido de turno en el Gobierno" porque, a su juicio, en ello se juega la calidad de formación de los hombres y mujeres, y que tampoco la cuestión religiosa dependa de las alternancias.

En esta línea, sobre la proposición no de ley del PSOE por la que insta al Gobierno a revisar los acuerdos de 1979 con la Santa Sede, ha señalado que entre los problemas "acuciantes" de la sociedad española no entran los acuerdos Iglesia-Estado sino "los más de cuatro millones de inscritos en el INEM o los dos millones de familias en las que no entra un euro".

Sobre el Papa Francisco, Gil Tamayo considera que ha traído un "aire nuevo", un "estilo nuevo con la letra de siempre" que imagina que "influirá" en las próximas elecciones de la Conferencia Episcopal Española en marzo, en las que se elegirá un nuevo presidente de la CEE, cargo que por el momento ocupa el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela.

"Rouco Varela y el Papa Francisco tienen estilos diferentesEn este sentido, el secretario general de la CEE ha precisado que aunque el cardenal Rouco Varela y el Papa Francisco tienen la misma edad, han vivido contextos eclesiales "muy distintos" y tienen "un estilo diferente". Además, ha apuntado que, mientras el primero ya está "en el final de su mandato" al frente de la CEE y "con la petición de renuncia presentada", el segundo está "casi estrenándose".

Precisamente, de cara a las elecciones, Gil Tamayo considera que hay figuras que destacan en el Episcopado y en la opinión pública para ser presidente de la CEE, como el arzobispo castrense, Juan del Río, aunque cree que "todos los obispos tienen papeletas".

"La defensa de la vida no es una cuestión de derechas" 

Por otro lado, preguntado por el mensaje del Papa Francisco sobre el matrimonio homosexual o el aborto, Gil Tamayo ha pedido que no se saquen las cosas "de contexto" pues "la postura de la Iglesia con respecto a la vida, la familia, el matrimonio no es impuesta por el Papa" sino que hay que entenderlo "en el contexto de exposición global del Evangelio". "La defensa de la vida no es una cuestión de derechas y la opción del aborto una cuestión de izquierdas. Yo creo que la sociedad es más rica que la pura delimitación política. No es una cuestión de derechas o de izquierdas tiene que ser una exposición y una defensa del Evangelio en su integridad donde los pobres están los primeros", ha defendido.