Publicado: 19.11.2013 11:54 |Actualizado: 19.11.2013 11:54

La OCDE avisa que la recuperación será "débil" y apenas ve cambios en el paro

El organismo internacional avisa que los recortes y la falta de crédito suponen un lastre para la recuperción del consumo y del PIB

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La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha mejorado levemente sus las expectativas para la economía española tanto para este año como para el próximo, pero insistió en que la recuperación será "débil", y que aunque cree que la reforma laboral ha conseguido estabilizar el empleo, la tasa de desempleo tocará techo en 2014 antes de descender lentamente.

En su informe semestral de Perspectivas, la OCDE calcula que el PIB de España caerá un 1,3 % en 2013 (lo mismo que anticipa el Gobierno y la Comisión Europea), y no un 1,7 % como temía en mayo. En 2014, la organización espera un ascenso del PIB del 0,5 %, una décima más de lo que había augurado hace medio año, pero dos por debajo del 0,7 % que prevé el Ejecutivo de Mariano Rajoy. Para 2015, los autores del informe vuelven a ser menos optimistas que las autoridades españolas, con un incremento del 1% y no del 1,2%.

Las cifras para España están por debajo de las de la zona del euro en su conjunto, que después de retroceder un 0,4% este año, debería remontar un 1% en 2014 y un 1,6% en 2015 de la mano, en particular, del motor alemán.

El gran punto negro de España es una tasa de paro que los autores del estudio consideran que alcanzará un nivel máximo, que no precisan, el año próximo y que se situará de media en el 26,4% en 2013, en el 26,3% en 2014 y en el 25,6% en 2015. La flexibilización de las condiciones para las negociaciones salariales debería ayudar a corregir la situación, según su análisis, pero sólo esperan una inflexión de la curva ascendente del desempleo una vez que se llegue al máximo durante el año próximo.

Aunque el organismo que agrupa a los principales países industrializados sostiene que "la economía española muestra signos de estabilización", subraya que hay muchos elementos todavía que van a constituir rémoras para la recuperación, sobre todo la de la demanda interna. "La recuperación de la demanda interna podría llevar más tiempo de lo previsto, especialmente dadas las fuertes presiones que enfrentan las familias por el elevado endeudamiento, las continuadas caídas en el precio de la vivienda, la consolidación fiscal y el alto desempleo".

El principal vector de la expansión de la actividad llegará de la mano de las exportaciones, cuyo ritmo de ascenso debería acelerarse desde el 4,8 % en 2013 al 5,4 % en 2014 y al 6,5 % en 2015. Eso permitirá confirmar la salida de los números rojos de la balanza por cuenta corriente: con un superávit del 0,6 % del PIB este año, 1,6 % el próximo y 3,1 % el siguiente.

Los autores del informe dan por hecho que, dada la situación, las presiones a la baja sobre los salarios y los precios van a persistir. En el caso de la inflación interanual, su tasa media pasará del 1,6 % en 2013 al 0,5 % en 2014 y al 0,6 % en 2015.

Señalan que pese a los "progresos significativos" en la reestructuración bancaria y en la capitalización de entidades, hay problemas con el crédito porque los tipos de interés de los nuevos préstamos han subido, en un contexto en que las entidades financieras han visto aumentar los morosos y hay incertidumbre sobre los test de estrés por los que habrán de pasar en 2014.

La OCDE calcula que el déficit público este año se quedará en el 6,7 % del PIB, y que sólo disminuirá al 6,1 % el próximo, tres décimas más de lo que se ha comprometido el Gobierno ante las autoridades europeas.

Y, aunque no se pronuncia explícitamente por nuevos recortes, sino por dejar actuar plenamente "los estabilizadores automáticos", sostiene que para mantener su credibilidad fiscal, el Ejecutivo tiene que especificar el programa de consolidación estructural a medio plazo, para lo que propone la creación de "un consejo fiscal plenamente independiente", que fortalecería la reputación del país.

La OCDE estima que los riesgos a la baja de su previsión sobre la economía española están equilibrados con los que podrían llevar a revisarlos al alza. De una parte, la presión por las elevadas deudas de los particulares, la continuación del desplome de los precios de la vivienda, los recortes de gasto en el sector público, el alto desempleo o una reanudación de las tensiones financieras en la zona del euro podrían erosionar la recuperación. Pero tampoco se puede descartar que el despegue de las exportaciones sea incluso mayor que lo anticipado, y tire con más fuerza de la actividad, según el informe.

El organismo con sede en París subraya que, para que el crecimiento este sea sostenible, el Gobierno tendrá que completar todas las reformas anunciadas. "Para mejorar el entorno económico y estimular elcrecimiento, el Gobierno debe implementar íntegramente todas las reformas anunciadas", subraya en su  su informe sobre perspectivas económicas de otoño.

El Banco Central Europeo (BCE) debe considerar la compra de bonos gubernamentales y corporativos para ayudar a la zona euro a evitar una espiral de deflación al estilo japonés, dijo el martes la OCDE. Fue un llamamiento directo al BCE para que adopte una flexibilización cuantitativa (QE), una política que actualmente divide el banco, ante lo que el grupo de expertos dijo que era un riesgo de deflación. La inflación en la zona euro de 17 países cayó a su nivel más bajo en casi cuatro años en octubre, con la economía luchando por recuperarse después de salir de su recesión más larga.

A pesar de una rebaja sorpresa de tipos del BCE este mes, la OCDE dijo en su último panorama económico que el banco debe adoptar medidas más audaces en una época de desempleo masivo y crédito difícil. "Los riesgos de deflación podrían estar aumentando lentamente", dijo el economista jefe de la OCDE Pier Carlo Padoan a Reuters. "El BCE debe tener mucho cuidado y estar preparado para utilizar incluso medidas no convencionales para luchar contra cualquier riesgo de que la deflación se convierta en permanente", dijo.

Según sus estatutos, el BCE tiene prohibido comprar bonos directamente de los gobiernos, pero puede encontrar fórmulas de adquirirlos de los bancos, por ejemplo, en el mercado secundario o aceptándolos como garantía a cambio de financiación. El llamamiento de la OCDE se produce tras unos comentarios de miembro del Consejo Ejecutivo del BCE Peter Praet en una entrevista este mes en los que señaló que las compras de activos eran una de las herramientas disponibles para el banco central además de los recortes de tipos de interés.

La zona euro aún está lejos de la deflación que sufrió Japón a principios de los años 1990, cuando la caída de los precios debilitó la demanda, dando lugar a recortes salariales y a precios aún más bajos. Pero Irlanda, Chipre y Grecia registraron deflación en octubre y para la zona euro en su conjunto, los precios al consumidor cayeron en octubre con respecto a septiembre, un 0,1 por ciento.