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Oliveira: "No soy responsable de mi edad, pero sí de todas mis películas"

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El centenario cineasta portugués Manoel de Oliveira, que está acabando la postproducción de su última película, "Singularidades de una chica rubia", ha asegurado hoy: "no soy responsable de la edad que tengo, pero sí me responsabilizo de todas mis películas".

Con una vitalidad impropia para un hombre de cien años y una socarronería que sólo la edad ayuda a cultivar, Oliveira ha echado una mirada atrás en su trayectoria vital y de esa experiencia ve que "el cine, al igual que la vida, ha evolucionado, y todas las evoluciones tienen lados positivos y aspectos negativos".

"Positivo ha sido el cine de autor y negativo es el cine comercial, que abandona el lado más artesanal y se entrega descaradamente a la industria", ha dicho.

Para el director luso, "la artesanía hace siempre productos distintos, mientras que la industrias siempre hace el mismo producto".

Se ha proclamado "ferviente defensor" de ese cine de autor, más extendido en países europeos como España, Francia, Italia, Alemania o incluso Rusia, un tipo de películas que cree "interesan más a la gente que ama el cine".

Producida por Luís Miñarro, "Singularidades de una chica rubia" narra la historia de un hombre joven que se enamora desesperadamente de una mujer rubia, la cual le trastorna toda su vida, un argumento inspirado en un relato de Eça de Queirós, "uno de los primeros cuentos realistas escritos en portugués", ha matizado el director.

Oliveira ha sido "bastante fiel" al relato original de Eça de Queirós, "un autor -ha recordado- que cuando fue cónsul portugués en París entró en contacto con el realismo literario y lo trajo a Portugal en una época en que dominaba el romanticismo de Camilo Castelo Branco".

A pesar de su intención de reproducir con exactitud el cuento de Queirós, al diseñar la producción se dio cuenta de que hacer una película de época, con decorados, vestuarios y vehículos, resulta muy caro y, por esta razón, optó "por hacer una adaptación y situar la acción en la Lisboa de nuestros días, pero respetando los diálogos originales".

En el trasfondo de la historia prevalecen "unos valores intemporales, que no cambian y son los propios de la ética, y otros temporales, referidos a la moral, que sí han cambiado con el tiempo, como por ejemplo los derechos de las mujeres".

La película se estrenará antes del verano en Portugal y Francia y está previsto que llegue a las salas de cine españolas en otoño, ha señalado Miñarro, quien anuncia que el filme de Oliveira se exhibirá en febrero en el festival de Berlín.

Lejos de pensar en el retiro, Manoel de Oliveira repite una y otra vez: "Claro que voy a seguir, la vida nos obliga a seguir y yo lo voy a hacer, si me dejan".

Y como las palabras se demuestran con hechos, el veterano director ya prepara un nuevo proyecto, "El extraño caso de Angélica", que Oliveira quiere presentar en el próximo festival de Cannes, en gratitud por los homenajes que le brindaron con motivo de su centenario.

Este y otros homenajes que le han dedicado festivales como Venecia hacen que Oliveira se sienta "muy agradecido" y que resulten para él "un estímulo para seguir adelante".

Sólo una película se mantiene inédita en su filmografía, "Memorias y confesiones", que, "por pudor", deja su estreno para después de su muerte, porque es "un filme sobre una casa en la que viví durante más de cuarenta años, en la que eduqué a mis hijos y ayudé a criar a mis nietos".

En esta cinta aparece el Oliveira "más íntimo": "Hablo de mi vida y de mí mismo y por eso no he querido que se exhiba mientras viva".