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Un olivo tricentenario abandera la petición de los almazareros de Murcia para D.O Cuquillo

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"Mamá Cuquillo", un olivo de más de 300 años, dos metros de altura y unos tres de diámetro, ha pasado toda su vida en un paraje de Blanca (Murcia), donde ha tenido más de 2.000 hijos, y ahora se ha convertido en uno de los buques insignia de los olivareros murcianos para pedir a la Unión Europea la denominación de origen del aceite de esta variedad, autóctona de la Región.

La aceituna de cuquillo, incluida en el grupo de las comúnmente llamadas aceitunas negras, proviene de la variedad "Lechín de Granada", pero se acomodó en la Región, adquiriendo personalidad propia hasta ser ya la variedad más extendida, puesto que ocupa alrededor de un 70 por ciento de la superficie producida.

Con un calibre más pequeño que el de otras variedades, que suple con su intenso sabor, algo más amargo y picante que sus compañeras de género y que deja vislumbrar matices de plátano, tomate y frutos secos, la aceituna de cuquillo es la estrella de platos regionales tan típicos como la ensalada murciana.

"Mamá cuquillo" pertenece a Aceites de Lorna, una almazara familiar, a la que ha portado más de 2.000 de sus hijos, que ahora conforman un olivar familiar, del que se extrae aceite de oliva virgen extra.

En los últimos años, y dado que su aceite es muy estable y tiene unas características organolépticas excepcionales, esta almazara ha apostado por su comercialización en aceite, que extrae de forma artesanal, con mucho mimo y cuidado, y evitando la química.

Tras varias semanas de observación de las olivas para comprobar, a través de análisis de grasas, que las aceitunas están "entreveradas" o en su punto exacto de maduración, Inmaculada López, gerente de Aceites de Lorna, y su padre, Antonio, "ordeñan", junto a sus trabajadores, los árboles para obtener las aceitunas.

Posteriormente, las aceitunas se trasladan a la almazara, en cajas de no más de 19 kilos para que no se estropeen, donde se lleva a cabo la producción y en unas 12 horas, para que, según ha explicado Inmaculada López, el aceite no pierda sus propiedades antioxidantes y sus vitaminas, el proceso está finalizado.

El aceite se guarda después en bidones de 5.000 litros a una temperatura de 18 grados, hasta que se envasa en botellas de champán, que, en su mayoría, son exportadas al extranjero, sobre todo, a Francia, Reino Unido y Alemania, "donde sí existe cultura del aceite, similar a la que hay en España con el vino".

"En Murcia, al igual que en el resto de España, pese a que existe una tradición olivarera importante, no hay todavía conciencia de las diferencias que hay entre las distintas variedades y calidades del aceite, como sí ocurre con el vino", ha asegurado López.

Por ello, los almazareros quieren copiar el modelo de los viticultores para poner en valor el vino murciano, centrado en la modernización de las bodegas y en la potenciación de las denominaciones de origen Jumilla, Yecla y Bullas.

López ha explicado que en la Región hay un Panel de Catas, reconocido por el Consejo Oleícola Internacional (C.O.I.), en el que se integran los países productores de aceite de todo el mundo, y está empeñada en darle "glamour" al aceite de la Región y, como ya hizo el año pasado, organizará el próximo junio en Murcia un concurso de cata de aceites con ese objetivo.

Pero para dar mayor relevancia a los aceites murcianos, Inmaculada López, junto a los 36 almazareros que hay en la Región y al resto del sector, solicitaron hace un año y medio a la Unión Europea la Denominación de Origen para las variedades de cuquillo, cornicabra, picual, blanqueta y arbequina, que, a consecuencia de un cambio en la normativa europea, deben volver a pedir ahora.

En este sentido, la consejería de Agricultura de Murcia trabaja en la elaboración del pliego de condiciones, y en función de lo que decida el sector productor en referencia a esta normativa que se reunirá próximamente, iniciará los trámites pertinentes.

Murcia es una zona en la que la producción de aceite está creciendo en cantidad y notablemente en calidad, y actualmente produce más de 24.155 toneladas, de las que 22.514 pertenecen a oliva destinada a aceite y el resto (1.641 hectáreas) a aderezo.

La producción de aceite, que se realiza en un 60 por ciento en superficie de secano, es de 4.728 toneladas, de las que 3.404 pertenecen a aceite de oliva virgen extra, y 1.324 toneladas a aceite de oliva virgen, que se producen en la zona del Altiplano, la comarca del Noroeste y el Valle de Guadalentín.

Así mismo, al igual que Aceites Lorna, son cada vez más los productores de aceite que apuestan por la agricultura ecológica, por lo que la superficie cultivada de olivar bajo estas prácticas ha aumentado y ahora representa el 4,39 por ciento del total de los cultivos ecológicos de la Región.