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Once condenados por planear atentados en el metro de Barcelona

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La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha condenado a penas de entre ocho años y medio y 14 años y medio de prisión a once islamistas acusados de planear atentados suicidas en el transporte público de Barcelona, según una sentencia dada a conocer el lunes.

El grupo, 10 paquistaníes y un indio, pretendía llevar a cabo diversas acciones terroristas suicidas entre los días 18 y 20 de enero de 2008 en transportes públicos de la ciudad de Barcelona, según la sentencia, y las autoridades consideraban que estaba muy próximo a lograr la plena capacidad técnica a nivel de artefactos explosivos, .

En la sentencia, fechada el 11 de diciembre, la Audiencia condena a Maroof Ahmed Mirza a 10 años y seis meses de prisión por pertenencia a un grupo terrorista en grado de dirigente y 12 años de inhabilitación para empleo o cargo público.

Las dos penas más altas han sido para los procesados condenados por integración en grupo terrorista y tenencia de explosivos. Shaib Iqbal y Qadeer Malik, dos de los considerados expertos en explosivos en la red, suman una condena de 14 años y seis meses de prisión cada uno por ambos delitos.

18 gramos de nitrocelulosa - es muy pequeña, fue sacada del artefacto pirotécnico que la contenía y por tanto no puede considerarse que iba a utilizarse para pirotecnia.

Los otros nueve acusados han sido condenados a ocho años y seis meses de prisión por ser integrantes de un grupo terrorista y absueltos del delito de tenencia de explosivos.

La operación fue llevada a cabo en enero de 2008, cuando fueron detenidas 14 personas que solían reunirse en la mezquita de la calle Maçanet de la Ciudad Condal.

VINCULADOS CON AL QAEDA

El tribunal considera que varios de los integrantes del grupo, residentes en Barcelona, "se fueron radicalizando en su ideología, hasta el punto de decidir seguir los postulados de violencia y empelo de la yihad preconizados por el líder talibán Baitullah Mehsud", vinculado a Al Qaeda y que murió en un ataque aéreo estadounidense en Pakistán el pasado mes de agosto.

Posteriormente, a través de su relación con Mehsud fueron enviados a Barcelona otros miembros de la organización para participar en los atentados. A continuación comenzaron a hacer acopio de los explosivos, extrayendo la nitrocelulosa y adquiriendo varios minuteros para usarlos como temporizadores.

Las autoridades contaron con la ayuda de uno de los integrantes que tenía que actuar como un suicida. Al no resignarse a morir en la yihad, consiguió llamar por teléfono a un contacto en Francia vinculado a la policía gala comunicarle la situación, lo que precipitó la desarticulación de la red.