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Las ONG proponen un santuario bajo el mar de Baleares

La biodiversidad de la zona supera las 2.000 especies

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En un bosque, el avance de la deforestación puede ser apreciable a simple vista, pero, en el océano, la pérdida de especies y hábitats queda escondida bajo la inmensidad del mar. Actualmente, 'mientras que el 25% de la superficie terrestre española está sujeta a alguna medida de protección, en el mar esta cifra no alcanza el 1%', explica a Público el director de Investigación de Oceana, Ricardo Aguilar. La ONG, junto con Greenpeace y WWF, quiere impulsar la conservación de una de las zonas marinas con mayor biodiversidad del mundo: el entorno de las islas Baleares. Esta área ha sido calificada como una de las seis zonas prioritarias de protección mundial, según un estudio de la Universidad de Exeter (Reino Unido).

'La importancia de este entorno se debe a varios factores', explica la coordinadora de Medio Marino de Greenpeace, Celia Ojeda. La zona está delimitada por tres montañas submarinas que la convierten en una unidad aislada, con características propias. Según Aguilar, la baja presencia de microorganismos en esta zona permite que 'la luz penetre hasta los 200 metros', cuando en áreas de mayor turbidez esta no suele llegar hasta más de 20. Las zonas marinas que se conservan en la actualidad tienen una profundidad de unos 50 metros, pero en el caso balear las aguas bajan hasta más de 1.000 metros, por lo que 'su protección supondría la conservación de un volumen oceánico enorme', explica Ojeda.

La superficie marina protegida en España no llega al 1% del total

'Históricamente, el archipiélago ha estado poco sometido a la presión humana, por lo que sus fondos marinos están mucho mejor conservados que los del resto de España', asegura Aguilar. En esta zona se han llegado a identificar hasta 408 especies de peces diferentes. 'Si sumamos la variedad de cetáceos, esponjas y algas, la biodiversidad supera las 2.000 especies', asegura Ojeda.

Greenpreace y WWF proponen la creación de un santuario de protección al sur del archipiélago de un máximo de 600 kilómetros cuadrados. Esta figura no prohibiría las actividades comerciales en la zona, 'sólo las gestionaría dando prioridad a la conservación del ecosistema', explica Aguilar. El entorno marino del archipiélago es además uno de los lugares favoritos del atún rojo (Thunnus thynnus).

Las características de este entorno lo convierten en un ecosistema único

A principios de verano, la especie coloniza la parte sur de las islas para su periodo de reproducción, donde permanece hasta el final de la estación, según un estudio de marcaje llevado a cabo por Oceana. 'Prohibir la pesca de atún en esta zona debe ser el objetivo prioritario, pero también es necesario que el entorno se gestione bajo una figura de protección', afirma Ojeda. En 2002, la ONU fijó un plazo de una década para conseguir la conservación del 10% de la superficie marina mundial. A dos años de la meta, 'la superficie protegida del océano no alcanza el 0,1%', denuncia la coordinadora de Medio Marino de Greenpeace.

Los requisitos para la conservación de un área marina según el Convenio de Biodiversidad Biológica son: que esta sea un área ecológica prioritaria, que suponga una zona de reproducción para especies en peligro o un hábitat de especies en riesgo de extinción. 'El fondo marino balear presenta todas estas características y, aun así, sigue desprotegido', concluye Ojeda.