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La ONU impone sanciones más duras contra Teherán

Brasil y Turquía votan en contra // Ahmadineyad las califica de «moscas molestas»

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El acuerdo que Brasil y Turquía cerraron con Irán para enviar parte de su combustible nuclear al extranjero ha caído en saco roto menos de un mes después de su firma. Pese al voto en contra de los dos primeros países y la abstención de Líbano, el Consejo de Seguridad aprobó ayer nuevas sanciones económicas y comerciales contra Teherán ante la sospecha de que su programa nuclear tenga un fin militar. La presión de Estados Unidos no logró convencer a los delegados de Brasilia y Ankara, que se opusieron por considerarlas "contraproducentes" y creer que terminarán por causar más "sufrimiento" al pueblo iraní.

Con las nuevas sanciones, el Consejo de Seguridad impide a Irán invertir en actividades nucleares en el extranjero, impone más restricciones a sus importaciones de armas convencionales y le prohíbe cualquier actividad comercial relacionada con misiles balísticos que puedan llevar una cabeza nuclear.

Además, aumenta las inspecciones de barcos cargueros con destino a Irán para impedir la llegada al país de materiales atómicos. También congela los activos de cuarenta compañías que se cree pueden estar relacionadas con actividades nucleares y prohíbe a todo el mundo negociar con bancos iraníes sospechosos de estar implicados en programas atómicos. Por último, limita el derecho a viajar a personas acusadas de facilitar a Irán sus actividades atómicas y establece la creación de un panel de expertos de la ONU para ayudar a poner en vigor las sanciones y vigilar su cumplimiento.

Tras la decisión del Consejo de Seguridad, la embajadora estadounidense, Susan E. Rice, explicó que el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) "investiga desde 2002 las graves preocupaciones existentes acerca de una posible dimensión militar del programa nuclear iraní".

Rice también declaró que las sanciones son "duras, pero inteligentes y precisas" por lo que "no están directamente dirigidas a la población iraní". Incluso llegó a afirmar que ni tan siquiera quieren "impedir a Irán su legítimo derecho" al uso pacífico de la energía nuclear.

Esa opinión es compartida, en general, por los 12 miembros del Consejo de Seguridad que votaron a favor de la resolución, entre ellos los dos más reticentes, Rusia y China, que accedieron a apoyarlas tras conseguir garantías de EEUU de que no afectarán a su relación comercial con Irán, según informó el diario The Washington Post.

La delegada brasileña, Maria Luiza Ribeiro, se mostró en desacuerdo con Rice. Destacó que "las sanciones no son un buen instrumento porque probablemente provocarán el sufrimiento de la población iraní y ayudarán a quienes no quieren que prevalezca el diálogo". Además, recordó que "las pasadas experiencias en la ONU, especialmente el caso de Irak, muestran que las sanciones, las amenazas y el aislamiento pueden terminar en trágicas consecuencias". Y explicó que las sanciones van en contra de los esfuerzos de su Gobierno y el de Turquía por lograr que Irán busque una solución negociada.

"Resistiremos"

El presidente iraní, MahmudAhmadineyad, criticó la resolución de la ONU desde Dushambé, la capital tayika. "Nos caen sanciones por todos los lados, pero estas son para nosotros como unas moscas molestas", dijo. "Tenemos paciencia, hemos aguantado muchas cosas y también resistiremos esta vez", añadió.

El embajador iraní, Mohamed Khazaee, tuvo duras palabras para el Consejo de Seguridad, al que acusó de ser injusto, de tener un doble rasero y de estar al servicio de EEUU y Reino Unido desde su creación.

Khazaee dio varios ejemplos del doble rasero del Consejo cuando dijo que jamás ha investigado actividades ilegales de EEUU, como "la entrega de armas biológicas y químicas" a Irak en su guerra contra Irán y la invasión de Irak en 2003 "bajo el pretexto de que tenía armas de destrucción masiva".

Otros ejemplos de doble rasero estuvieron relacionados con Israel. Khazaee recordó que la ONU no ha investigado jamás su arsenal nuclear, ni sus incumplimientos de las resoluciones sobre los territorios palestinos ocupados, ni sus agresiones a barcos civiles, ni tan siquiera sus reiteradas violaciones de las leyes humanitarias.