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La ONU pide que las partes en conflicto permitan el paso de la ayuda humanitaria

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El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados (ACNUR), Antonio Guterres, instó hoy a las partes en conflicto en el Cáucaso a que respeten los "principios humanitarios" y permitan que fluya la ayuda a los miles de desplazados.

El enfrentamiento entre Georgia y Rusia, iniciado el jueves pasado tras un ataque de los georgianos en la región separatista de Osetia del Sur, ha causado ya el desplazamiento de cerca de 100.000 personas, según la ACNUR.

"Es necesario que las agencias humanitarias puedan acceder a los afectados y desplazados, y que los que están atrapados en áreas de conflicto puedan salir a zonas más seguras cuanto antes posible", dijo Guterres en un comunicado emitido por su oficina en Washington.

"Es absolutamente indispensable que ambos lados respeten los principios humanitarios y garanticen la protección y seguridad de los civiles", agregó.

Al destacar que numerosas personas necesitan ayuda y muchas más buscan refugio fuera de la zona de conflicto, Guterres elogió la decisión de permitir dos "corredores humanitarios", uno al norte de Osetia del Sur y el otro al sur de Georgia, para recibir a los desplazados.

Se calcula que, solo en Tiflis, capital de Georgia, las autoridades han registrado la llegada de 2.750 desplazados internos, y muchos han encontrado refugio "en casas de familiares o albergues no oficiales", dijo Lola Castro, directora en Georgia del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU.

El PMA ha advertido de que la distribución de ayuda humanitaria se ha dificultado debido a los bombardeos aéreos por parte de Rusia, en lo que calificó como una situación de extremo peligro para el personal que intenta entregar la misma.

Durante el fin de semana, el PMA distribuyó raciones de alimentos para diez días a más de 1.900 desplazados en Tiflis, y se prevé la entrega de ayuda adicional en las próximas horas.

Los cruentos ataques, según una evaluación sobre el terreno de ACNUR y el Programa Mundial de Alimentos, han llegado a tal grado que la ciudad de Gori, con una población de unos 40.000 habitantes, "está casi desierta".