Público
Público

La oposición censura en el Pleno unos Presupuestos "malos a rabiar"

La izquierda parlamentaria culpa al "obstruccionismo" de Salgado de frustrar la reorientación fiscal de los Presupuestos

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Los grupos de la oposición aprovecharon el debate inicial del dictamen de los Presupuestos Generales del Estado para 2010 en el Congreso de los Diputados para criticar un proyecto económico al que llegaron a calificar de 'malos a rabiar', y añadieron que se tramitan bajo un 'grave déficit democrático', ya que el Gobierno vetó las enmiendas contrarias a la subida del IVA.

El PP se puso historicista en su intervención. El portavoz de Presupuestos del PP, Vicente Martínez Pujalte, denunció que el Ejecutivo tomó esta decisión para salvar 'una subida de impuestos como nunca se ha hecho en democracia', que no servirá para hacer frente 'el mayor déficit público de la Historia' que contemplan las cuentas públicas y que corre el riesgo de convertirse en estructural.

El diputado popular señaló que su formación comparte 'objetivos' con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para impulsar el empleo y superar la recesión, si bien las estrategias son 'altísimamente inadecuadas'. 'Se gastan el dinero en cosas inútiles y se han convertido en una máquina de crear parados', remachó.

Para terminar su intervención aseguró que los diputados manejan informes, cuya procedencia no reveló, que advierten de que los Presupuestos 'lejos de plantear soluciones eficaces amenazan con convertirse en un acelerador de la crisis'. Ahí dejó el misterio Martínez Pujalte

El portavoz socialista, Francisco Fernández Marugán, precisamente acusó al PP de vivir en 'otros tiempos'. Concretamente le hizo referencia a que 'sus propuestas' respondían a la década de los años 80, cuando Ronald Reagan inauguraba el comienzo de las teorías políticas y económicas neocons. 'La derecha está perdida y deambulan entre el radicalismo y la inactividad', espetó a Pujalte.

 

Marugán, recordó que tradicionalmente los Presupuestos han servido, a través de las leyes de acompañamiento, para crear nuevos tributos e incrementar los demás 'al menos en quince ocasiones'. Asimismo, defendió la eficacia de las políticas de estímulos para hacer frente a la crisis, como quedó de manifiesto en la reunión de ministros de Economía del G20 de este fin de semana.

El portavoz de ERC, Joan Ridao, calificó de 'atropello democrático' a la 'ley más importante del año' la tramitación de los Presupuestos. Ridao se mostró muy crítico y calificó los Presupustios de 'decepcionantes'. Sólo incluyen medidas 'para ir tirando, son los presupuestos de la resignación', sentenció.

Su compañero de grupo parlamentario y diputado de ICV, Joan Herrera, celebró los acuerdos alcanzados la pasada semana con el PSOE para acabar con el privilegio de los 'galácticos' que tributan como mileuristas a través de la Ley 'Beckham' o que la supresión de los 400 euros no afecte a las rentas más bajas, si bien destacó que su valoración sigue siendo crítica. Así, lamentó que no se haya podido 'reorientar' la política tributaria y presupuestaria por culpa del 'obstruccionismo' del Ministerio de Economía y Hacienda.

El portavoz económico de CiU, Josep Sánchez Llibre, señaló que los de 2010 son los peores Presupuestos que ha presentado 'cualquier Gobierno en la historia reciente' y resultan 'malos a rabiar', especialmente por la subida de impuestos, que mermará la capacidad adquisitiva de las clases medias y trabajadores e incrementará al 25% del PIB el peso de la economía sumergida.

Por contra, defendió que las enmiendas de la federación catalana pretenden 'dar confianza y crear ocupación' mediante incentivos fiscales y una reducción en tres puntos de las cotizaciones sociales, para 'premiar' a las empresas que mantienen el empleo. Asimismo, reclama que la entrada en vigor de la subida del IVA, cuyo debate vetó el Gobierno, coincida con la evolución de la economía española y se decida en un Pleno extraordinario dentro de seis meses.

Por su parte, la diputada de UPyD, Rosa Díez, censuró la ausencia de representantes del Gobierno en el hemiciclo durante el debate, lo que, a su juicio, es síntoma de la 'ausencia de liderazgo y de ambición de país verdaderamente preocupante' por parte del Gobierno socialista.