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La oposición siria critica la última propuesta de la Liga Árabe

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El Consejo Nacional Sirio (CNS), que representa a varias organizaciones opositoras, mostró hoy su preocupación hacia la última propuesta de la Liga Árabe de ofrecer un nuevo plazo al régimen de Damasco que, serviría, según los opositores, "para derramar más sangre inocente".

En un comunicado, el CNS rechazó la iniciativa de la organización panárabe para solucionar la crisis en el país árabe ya que, argumentó, esta propone iniciar un diálogo entre el régimen y la oposición en un momento en el que las autoridades siguen atentando contra los civiles.

Ante esta coyuntura, la oposición siria reclamó soluciones "rápidas y viables" para protegerse de las matanzas y las detenciones ejercidas por el régimen de Bachar al Asad.

Además, agregó que la situación actual requiere proporcionar el clima adecuado para iniciar el proceso de transición pacífica del poder y construir una "sociedad democrática, pluralista y libre de los que tienen las manos manchadas de sangre de los civiles sirios".

El Consejo explicó que para alcanzar el acuerdo es necesaria la protección inmediata de los civiles en el marco de la ley internacional, el cese de la violencia y la retirada del Ejército de todas las ciudades y localidades del país.

Además, pidió al régimen que libere a todos los detenidos políticos, que revele el destino de los desaparecidos y que entregue los cadáveres de los mártires.

El CNS reivindicó la participación de los observadores internacionales y de organizaciones de derechos humanos en la documentación de los sucesos en Siria, y pidió permitir a los medios de comunicación internacionales la cobertura independiente de esos acontecimientos.

El pasado 20 de octubre, la Liga Árabe anunció que enviará una comisión a Siria el día 26 de este mes para propiciar la apertura de un diálogo entre el régimen y la oposición, tras haber recibido el visto bueno de las autoridades de Damasco.

Desde mediados de marzo pasado Siria es escenario de revueltas populares contra el régimen de Al Asad, que han causado la muerte de unas 3.000 personas, según las últimas cifras de la ONU.