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Ordóñez aflora unas pérdidas de 2.713 millones en la CAM

En el último trimestre, los números rojos rozaron los mil millones tras fuertes saneamientos

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Las sorpresas en la CAM no dejan de aparecer. Si en septiembre daba la impresión de que todas sus pérdidas estaban ya afloradas (entonces acumulaba unos números rojos de 1.731 millones), en los datos de final de año han aparecido casi mil millones más de quebranto. Los gestores de la entidad, nombrados por el Banco de España tras su intervención en julio pasado, han realizado fuertes saneamientos para el riesgo del ladrillo y la entidad ha terminado el año con unas pérdidas de 2.713 millones, muy por encima de las declaradas en su momento por Cajasur (852 millones) y CCM (830 millones), aunque estas entidades eran mucho más pequeñas.

El organismo dirigido por Miguel Ángel Fernández Ordóñez conseguirá con estos saneamientos que el Banco Sabadell reciba el próximo mes la CAM mucho más saneada y, por tanto, que el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) tenga que hacer probablemente menos aportaciones en el futuro. El Fondo garantizó al Sabadell que se haría cargo del 80% de las pérdidas que aparecieran en la cartera relacionada con el ladrillo, tanto de inmuebles como crediticia, con lo que cuantas más provisiones se hagan por adelantado, menos tendrá que pagar. También le resultará más barato a Sabadell, ya que tendrá que pagar el 20% restante de los quebrantos y cuanto más se disminuyan de partida, menos aparecerán en el futuro.

El ejercicio anterior, aunque las cuentas no se hicieron públicas porque entonces estaba en medio de una fusión con Liberbank y no hizo cuentas individuales, perdió en torno a mil millones de euros, según fuentes conocedoras de los números.

Con los 3.700 millones de pérdidas en dos años, la entidad podría no tener terminados todos sus saneamientos y podría seguir en números rojos al menos durante el primer semestre de este ejercicio, según fuentes del sector. Parte de las pérdidas declaradas ayer corresponden a las nuevas exigencias impuestas por el Gobierno para sanear el ladrillo y los créditos concedidos a promotoras y constructoras. En el sector especulaban durante esta semana con que la CAM necesitaría más de 2.000 millones en nuevos saneamientos y, de momento, se han aflorado en torno a mil millones. En las cuentas, aparecen 2.383 millones dotados a provisiones, pero ya en el primer semestre se habían destinado 1.236 millones a este fin, con lo que todavía faltaría una buena parte de las nuevas necesidades.

De hecho, son las provisiones para actualizar el valor de los activos y para sanear la morosidad lo que lleva a la entidad a pérdidas, porque el margen bruto, el que refleja la actividad bancaria antes de provisiones, resulta positivo en 573 millones, frente a los 98 de junio.