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Pachi Vázquez no dimite

El secretario general y candidato de los socialistas gallegos asume la "responsabilidad" del pésimo resultado y opta por abrir un "escenario de profunda reflexión" dentro del partido, en los órganos y "con la

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El escrutinio ni siquiera estaba al 90%, sino al 70%. Pero ya daba igual el porcentaje de recuento porque desde que se abrieron las urnas y se conocieron las proyecciones de los sondeos, se barrutaba el profundísimo batacazo del Partido dos Socialistas Galegos (PSdeG). Pachi Vázquez, el secretario general y candidato, no quiso esperar más. Con esa cifra, a las 21.56 horas, salió a hacer su primera valoración en la sede de su formación, con la decepción marcada en su rostro y cerca de las lágrimas. 

Fueron apenas cuatro minutos de comparecencia ante los medios. Y en ellos desveló su primer movimiento: no dimitirá por ahora. Antes abrirá un periodo de 'profunda reflexión' en el PSdeG, para después decidir.

'Personalmente quiero asumir la responsabilidad de este resultado, como secretario general y como candidato. Me siento orgulloso del trabajo de todos', sostuvo. Después, recetó digerir el pésimo escrutinio 'con serenidad'. 'Con la sensación de haber hecho lo que teníamos que hacer, quiero abrir un escenario de profunda reflexión de nuestra organización, a través de los órganos, con la militancia y con la sociedad, que estableceremos a lo largo de las próximas fechas'. 

Vázquez contó que había felicitado al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, por su excelente resultado, y agradeció la confianza prestada al PSdeG de los votantes y los militantes, que se 'volcaron en una campaña hermosa y emocionantes'. El líder de los socialistas gallegos garantizó que su partido seguirá 'trabajando' en los próximos cuatro años 'donde le ha puesto la ciudadanía', como segunda fuerza política y batallando por conseguir sus alterativas. Pese a la decepción, pidió a sus seguidores que no se desanimen al afrontar una segurísima travesía en el desierto. 'Insisto: responsabilidad, serenidad, profunda reflexión para tratar de alcanzar el camino que permita recuperar la confianza de tantos hombres y mujeres que, aún estando en una situación desesperada, no fueron capaces de ver en nosotros la solución de sus problemas', resumió él mismo.

Sobre su posible marcha: 'No se van a tomar nunca decisiones en clave personal'

El candidato derrotado, que fue aplaudido por la militancia en la sede socialista, fue preguntado por si seguirá al frente del PSdeG o se plantea la posible dimisión. Apuntó que entiende que responsabilidad es 'estar en las duras y en las maduras'. 'Cuando hay un resultado adverso, yo estaré siempre donde decida mi partido y los ciudadanos de Galicia decidan dónde puedo ser útil', puntualizó. Vázquez, por tanto, insistió en que las decisiones 'no se van a tomar nunca en claves personales en este partido, tenemos órganos de debate profundo: comité nacional, ejecutiva gallega, y ahí vamos a plantear este tema'. 'No convierto esto en nada personal. Este es un problema colectivo, un problema que tenemos que resolver juntos, y no se preocupe –dijo a la prensa–, que si hasta aquí llegamos juntos, las próximas decisiones también las vamos a tomar juntos'.

Informó además de que mañana, como ya estaba previsto, se celebrará por la tarde la reunión de la ejecutiva nacional gallega, que perfilará las fechas 'cuando antes lo permitan los estatutos' de un consello nacional, máximo órgano entre congresos, para 'compartir estas reflexiones con toda la organización'. En todo caso, remachó que las mismas se deben hacer 'con absoluta normalidad, con absoluta serenidad y absoluta responsabilidad'.

Vázquez hizo estas declaraciones en la sede del PSdeG en Santiago, arropado por sus colaboradores, por el exministro de Fomento José Blanco, los cabezas de lista por las cuatro provincias y también por el responsable de política municipal del PSOE, Gaspar Zarrías. Lo cierto es que el PSdeG firmó esta noche 18 escaños, su peor marca desde 2001, cuando logró 17 escaños. La caída es espectacular si se compara con los últimos comicios, de 2009, cuando recabó 25 parlamentarios (siete más). En porcentaje de voto, Vázquez descendió desde el 31,02% al 20,53%, con el 100% escrutado. Un bajón de más de diez puntos. De 524.488 a 293.671 papeletas, si bien la participación bajó ligeramente este 21-O. El PSdeG sufrió, además de la ampliación de la mayoría del PP, la sangría por la izquierda, ya que el principal beneficiado del batacazo fue la coalición Alternativa Galega de Esquerda, suma de Anova –la formación del histórico nacionalista Xosé Manuel Beiras–, Esquerda Unida-IU, Equo y Espazo Ecosocialista. La Syriza gallega irrumpió con fuerza y consiguió 9 escaños. El BNG también padeció un sonoro descalabro.