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Los padres del presunto asesino de la guardería pidieron su ingreso psiquiátrico hace 2 años

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Los padres de Kim De Gelder, presunto autor de la masacre en una guardería de la localidad belga de Dendermonde y sospechoso del asesinato de una anciana en Beveren, habían solicitado hace dos años el internamiento del joven en un centro psiquiátrico ante su extraño comportamiento.

De Gelder compareció hoy ante un tribunal de instrucción, que ha prolongado su detención, y ante el que su abogado, Jaak Haentjes, ha declarado que el joven no recuerda su ataque en la guardería "El país de las fábulas", a pesar de que ayer el propio letrado dijo que su cliente comprendía que "hizo algo inhumano" y que daba "muestras de lamentarlo".

El pasado viernes 23 de enero, el agresor irrumpió en la guardería y, según varios testigos, se dirigió al área de los bebés, donde acuchilló a los niños y adultos que encontró, causando la muerte a dos bebés y una cuidadora y heridas graves a otras doce personas.

"No recuerda absolutamente nada de los hechos en Dendermonde", ha explicado a la agencia Belga el abogado, que ha destacado que "hay indicios de que De Gelder padece de alguna enfermedad mental, aunque sólo se sabrá con seguridad después del informe psiquiátrico".

Según Haentjes, el presunto agresor sufrió una depresión grave cuando tenía entre 15 y 16 años, y a los 18 sus padres quisieron internarlo en una institución psiquiátrica.

Sin embargo, después de un tratamiento, un psiquiatra consideró que el ingreso no era necesario.

El abogado ha explicado que en esa época el joven "oía voces" y que, por el momento, no ha dicho si esto ocurría también cuando atacó la guardería.

"El caso es simple: o bien tiene la responsabilidad criminal, o bien no la tiene", ha declarado el abogado.

"Si oía voces o sentía fuerzas a las que no podía resistir y actuó en un estado de psicosis, De Gelder tendrá que ser ingresado en psiquiatría", ha añadido Haantjes.

"Me ha expresado un sentimiento de arrepentimiento, le parece terrible lo que ha pasado, pero dado que no recuerda los hechos, no se trata realmente de un examen de conciencia", ha dicho el abogado.

Ayer, Haantjes dijo que el joven comprendía lo sucedido, aunque aseguró que "sería ir demasiado lejos decir que se arrepiente".

De Gelder, de 20 años, es el mayor de tres hijos -tiene un hermano de 18 y una hermana de 14- de una familia acomodada.

Durante su comparecencia hoy ante el juez instructor permaneció en silencio y dejó que fuese en todo momento su abogado el que interviniese.