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Padres enojados reclaman reembolsos por escándalo lácteo China

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Por Ben Blanchard

Cientos de padres nerviososhacían filas el martes reclamando explicaciones ycompensaciones fuera de la compañía láctea china responsable deque 1.200 bebés se enfermaran y al menos dos murieran trasconsumir leche infantil adulterada.

En los últimos años, China se ha visto sacudida porescándalos relacionados con productos tóxicos o inseguros. Enel 2004, al menos 13 bebés murieron después de tomar leche enpolvo falsificada que carecía de valor nutritivo.

Ahora, cientos de niños han sido diagnosticados concálculos renales después de consumir leche producida por SanluGroup y adulterada con la toxina melamina. Dos de los bebésmurieron y más de 50 están en grave peligro.

Hace 12 meses, Sanlu fue alabada por la televisión estatalchina, como modelo de calidad confiable. Pero ahora la compañíay el Gobierno enfrentan el enojo del público que cuestiona laefectividad de las reformas aplicadas para asegurar la calidadde los productos chinos.

El empresario Yang Letong, de 34 años, dijo que sus hijasmellizas habían consumido productos de Sanlu desde sunacimiento.

"Que nos devuelvan nuestro dinero, ya que no puedendevolvernos la salud de nuestros hijos", dijo Letong fuera delas instalaciones de la compañía láctea, en Shijiazhuang, lacapital de la provincia de Hebei, al sur de Pekín.

"Estoy enojado. Estoy furioso", señaló el padre de lasmellizas con lágrimas en sus ojos.

La policía de Hebei arrestó el martes a otros doscomerciantes, por vender leche adulterada a Sanlu, lo que llevaa cuatro el total de detenidos hasta el momento, según informóla agencia estatal de noticias Xinhua.

Uno de los nuevos arrestados tiene una granja que produce 3toneladas de leche por día.

La policía detuvo a otras 22 personas para indagarlas sobrenegocios ilícitos, añadió Xinhua.

El Ministerio de Salud chino prometió atención médicagratuita para los bebés enfermos por el consumo de la fórmulaláctea adulterada, pero advirtió además que la cantidad deniños afectados podría aumentar drásticamente, según señaló laagencia oficial.

"(...) El número de padres que llevan a los niños parachequeos médicos podría aumentar drásticamente en el futuro",agregó Xinhua, citando al vice ministro de Salud, Ma Xiaowei.

"CREIAMOS QUE ERA SEGURA"

Muchas de las personas que reclamaban una explicaciónestaban sentadas sobre las cajas de leche en polvo de Sanlu quehabían llevado hasta las instalaciones de la compañía en buscade un reembolso.

"Creíamos que era segura", dijo Wang Qin, ama de casa de 30años. "Nadie sabía que esto podía pasar. Mi hijo de 11 añoscreció con sus productos", manifestó la mujer, que arrojandouna caja de yogur al piso añadió: "Nunca volveré a tocar susproductos".

La melamina, que es el tóxico hallado en la lecheadulterada, es rica en nitrógeno, un elemento usado a menudopara medir las proteínas, de modo que puede ser utilizado paradisfrazar la leche diluida en agua.

Se trata de la misma toxina que el año pasado causó lamuerte de varios animales en Estados Unidos por el consumo dealimento para mascotas contaminado, proveniente de China.

Sanlu, cuyo 43 por ciento es propiedad del gigante lácteoneozelandés Fonterra, detuvo la producción la semana pasada,luego de que un grupo de investigadores anunció que habíadescubierto el problema en sus productos.

Los funcionarios locales chinos actuaron recién después deque el Gobierno de Nueva Zelanda contactó a Pekín, segúninformó el lunes la propia primera ministra neozelandesa, HelenClark.

Por su parte, un experto de la industria láctea, Li Zhiqi,dijo al periódico China Reform Daily que la melamina es muyutilizada. "A cada paso, las personas añaden melamina paramejorar la calidad de la leche", dijo Li.

China es el segundo mayor mercado mundial de fórmulaslácteas para bebés y Sanlu ha sido una de las compañías conmayores ventas en el sector durante 15 años, con el 18,3 porciento de las ventas en el 2007.

El Gobierno chino ordenó una inspección de todos losproductores de leche en polvo del país.

El año pasado, Sanlu fue halagado en un programa de latelevisión estatal china, como modelo de buena calidad.

Carteles que rezan "Calidad es vida" y "Preste muchaatención a la seguridad de los productos" resaltan en elcomplejo de instalaciones de Sanlu, donde un funcionario, quesupervisaba el trabajo de compensación, trató de minimizar elescándalo.

"Sólo unos pocos niños se han enfermado. La mayoría deellos está bien", dijo ese funcionario a Reuters.