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Pagan 1.600 euros por una cena-concierto de Julio Iglesias y llegan a ofrecer 5.000

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Unas 200 personas, entre ellas miembros de la Casa Real Saudí, una princesa alemana y destacados empresarios, pagaron 1.600 euros para una cena con concierto íntimo de Julio Iglesias en un hotel de Estepona (Málaga), mientras otros ofrecieron 5.000 pero se quedaron fuera por falta de plazas.

En esta fiesta, celebrada anoche, la mujer del artista, Miranda, se movía al ritmo de la música desde la silla en la que siguió la actuación junto al presidente del grupo turístico Globalia, Juan José Hidalgo, o el periodista Fernando Onega, entre otros.

Repartidos por el resto de mesas estaban "la crema de la crema" y "celebridades" de hasta 17 nacionalidades que se rascaron el bolsillo para tan exclusiva noche en "Las Dunas Beach Hotel & SPA", un cinco estrellas gran lujo de la Costa del Sol.

La crisis no se notó y es que este público no se ve afectado por eso que alcanza al resto de mortales.

Muchos se desplazaron con su "jet" privado y llegaron descapotables, Rolls Royce o Mercedes hasta la puerta de este concierto al borde del Mediterráneo, de las pocas actuaciones previstas en España de Julio Iglesias, quien ha pasado por Sudáfrica, acabará en Nueva Zelanda y ahora está encantado de estar "en casa".

"Si se van esta noche y hacen el amor en vertical, el año que viene les cobraremos más", dijo a los asistentes. Son las cosas de Julio, que casi para despedirse afirmó que no canta por dinero: "canto porque si no canto me muero, porque me siento bien en mi casa, que es el escenario", sobre el que lleva 40 años.

Y afirmó que su corazón es España y su cabeza, el Universo.

El menú de la velada: Foie Gras marinado al Néctar de Melón con Corazón de Chocolate y Caviar Beluga Imperial; Rosas de Rodaballo sobre Fondo Cítrico de Noche de Verano; Solomillo de Buey de Kobe con Trufa Negra sobre Mousseline de Chirivía con Salsa de Barolo y, de postre, El Sombrero del Caballero con Rubís de Frambuesas y Salsa de Chocolate Blanco.

Todo regado con abundante champán Dom Perignon, exquisita cubertería de Sheffield (Inglaterra) sobre el mantel y de fondo la música en vivo de un pianista.

Hasta la misma tarde del espectáculo llegaron interesados en asistir ofreciendo hasta 5.000 euros, más del triple del precio de la entrada.

"No es cuestión de precio, todos pagan lo mismo", explicó a Efe el director de ventas del hotel, Christof Leibenger, que precisó que unas cien personas se han quedado fuera al estar el aforo limitado.

En la hora y media larga de concierto el cantante se dirigió al público en inglés y en español, que arrancó con su "Quijote" y cerró con su "Me va, me va, me va, me va, me va..."

Entre los asistentes estaba la alcaldesa de la vecina ciudad de Marbella, Ángeles Muñoz.