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El país que soñó con ser algo más que ladrillo, desempleo y tijera

Tras el reventón inmobiliario y la inminente vuelta a la recesión, la economía española se encomienda al turismo y a sectores como la metalurgia y la alimentación, que pueden aprovecharse de las exportaciones

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2012. Ahora mismo. Un punto intermedio entre aquellos tiempos en que una ardilla podía cruzar la Península Ibérica de grúa en grúa sin tocar el suelo y un futuro en el que otros sectores habrán tomado el relevo al ladrillo. O no. Qué hará España sino vender su sol y su playa, dicen en el sector turístico. Qué hará en el siglo XXI sino apostar por la tecnología, dicen en ese sector. Qué es este país sin su industria alimentaria, afirman quienes viven de ella. Y dónde va España sin la construcción, dicen sin dudar sus representantes. Todos exorcizan los pésimos augurios lanzados sobre el año que comienza, que cerrará su primer trimestre con el país de nuevo en recesión.

¿Cómo se sale de esta? Que se sanee de una vez el sistema financiero y vuelva el crédito, dicen todos. ¿Y después? ¿Qué es eso del cambio de modelo productivo? En 2007, casi 18 de cada 100 euros de los que produjo España en bienes y servicios (PIB) salieron del sector de la construcción. En 2010, la cifra se había encogido hasta el 12,73%. En valores absolutos, 'en el año 2007, el sector aportó 187.693 millones de euros. Tres años después, 135.296 millones', comenta Juan Lazcano, presidente de la patronal de la construcción CNC. 'En 2011, podemos esperar que haya caído otro 7% a 10%', añade.

La construcción aportó en 2007 el 18% del PIB; en 2010, sólo el 12%

Ese es el camino a recuperar. El que se ha perdido por un sector que estaba tras lo que llamaron el milagro español y al que le ha pasado dos veces por encima la apisonadora. La primera porque lo suyo era burbuja inmobiliaria y estalló. La segunda, con el recorte del gasto público y el tijeretazo a la inversión.

La caída continúa en la vivienda. 'La producción en 2010 fue de 49.695 millones y en 2011 caerá más de un 5%', comenta Lazcano. Por otro lado, 'en 2007, se licitó obra pública por 40.354 millones; en 2010, 26.209 millones y para 2011 habrá sido de unos 16.000 millones'. 'De la crisis no se saldrá sin la construcción', sentencia. 'Por cada millón de inversión, generamos 18 empleos'. Y empleo es lo que hace falta.

Para la metalurgia, el año dependerá de cómo les vaya a Alemania y Francia

En general, los primeros espadas de los grandes sectores económicos ven difícil crecer dentro con los niveles de paro y el consumo cayendo. Los que pueden, miran al exterior. El ejemplo más claro es el turismo, que según el ya exministro del ramo, Miguel Sebastián, podría aportar este año al PIB hasta un 12%, frente al 10% de antes de la crisis. Con la demanda interna estancada, 2011 ha sido el mejor año para el sector gracias a la llegada masiva de turistas extranjeros.

El otro apoyo son las exportaciones. Es el caso del sector del metal, que aporta cerca del 10% del PIB y en el que se incluyen desde los automóviles a los bienes de equipo, ambos componentes clave de las ventas españolas al exterior. 'El año 2012 dependerá del sector exterior, de qué pide Europa y sobre todo Alemania', comenta Andrés Sánchez de Apellániz, secretario general de Confemetal. 'Soy optimista para la segunda mitad del año'. Europa 'va a crecer. No puede soportar una recesión de Alemania ni de Francia. Y cuando tiren de su economía, tirarán de nosotros'.

Según Horacio González Alemán, director general de la patronal de la alimentación y bebidas Fiab, 'la gran aceptación de los alimentos y bebidas españoles fuera de nuestras fronteras podría convertir a España en un líder mundial del trinomio alimentación-gastronomía-turismo'.

Lo que piden los principales sectores: Construcción, metalurgia, turismo, tecnología y alimentación