Publicado: 06.05.2014 14:01 |Actualizado: 06.05.2014 14:01

Los países de la UE retrasan hasta 2016 una devaluada Tasa Tobin

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España y otros 10 Estados miembros (Alemania, Francia, Italia, Portugal, Grecia, Eslovenia, Austria, Bélgica, Estonia y Eslovaquia) han anunciado este martes un acuerdo político "de mínimos" sobre la hoja de ruta para poner en marcha una tasa a las transacciones financieras. El nuevo gravamen se implantará por fases (empezando por las acciones y algunos derivados) para evaluar su impacto económico y su puesta en marcha se retrasa al 1 de enero de 2016. "La primera fase de la tasa a las transacciones financieras armonizada deberá aplicarse como muy tarde el 1 de enero de 2016", ha anunciado durante el Ecofin el ministro austriaco de Finanzas, Michael Spindelegger, que ha actuado como portavoz del grupo de los 11 países que pondrán en marcha el gravamen.

La Tasa Tobin de la UE queda, así, muy  por debajo de lo que algunos países europeos, encabezados por Francia y Alemania, llegaron a prometer en el apogeo de la crisis financiera. En 2011, la canciller alemana Angela Merkel y el entonces presidente francés, Nicolas Sarkozy, defendían la imposición de un impuesto sobre las transacciones financieras como un medio para conseguir que la banca pagase por una crisis que había llevado a la bancarrota a países como  Grecia e Irlanda.

Los ministros de Finanzas de menos de la mitad de los países de la UE (aunque entre ellos figuren los más grandes) han alcanzado un primer compromiso, aunque asuntos cruciales del impuesto, como el tipo de gravamen o cómo se cobrará, todavía permanecen abiertos. Según el ministro austriaco, el diseño definitivo de la tasa con "soluciones viables" deberá estar listo a finales de año.

El acuerdo de mínimos ha sido muy mal acogido algunos de los de los Estados miembros, en particular Reino Unido, Suecia, Dinamarca, Hungría, Holanda, Luxemburgo o Malta. "No dudaremos en recurrir una tasa que tenga un impacto extraterritorial, perjudique a Reino Unido o a otros Estados miembros y perjudique al mercado interior", ha amenazado el ministro de Finanzas británico, George Osborne, el más combativo. Osborne ha sostenido que la tasa a las transacciones financieras "no es una tasa a los banqueros, sino al empleo, la inversión y las pensiones y los pensionistas y por eso Reino Unido y la mayoría no quieren participar". El ministro británico, al igual que otros de sus colegas, se ha quejado del secretismo de las reuniones de los once países de la Tasa Tobin.

Por su parte, el ministro de Economía, Luis de Guindos ha sostenido que la tasa será "prudente" y "cauta". "Vamos a analizar el impacto de la tasa en cada uno de los pasos que vamos a dar porque somos plenamente conscientes de las posibles consecuencias que esta tasa puede tener en los flujos de capital", ha apuntado. "No queremos crear un instrumento que sea perjudicial para nadie, lo que vamos a hacer es tener una tasa racional que ponga orden en los mercados financieros", ha sostenido Guindos. España prevé unos ingresos de 640 millones de euros por este concepto, aunque el ministro ha explicado que esta partida no se refiere únicamente a este gravamen sino que incluye también otras tasas.

El diseño inicial de la tasa realizado por Bruselas planeaba gravar con un 0,1% las transacciones de acciones y bonos y con un 0,01% las de derivados. Con ello,  se recaudaría entre 30.000 y 35.000 millones de euros al año, de los cuales alrededor de 5.000 millones en España. Pero funcionarios de la UE han reconocido quela tasa que lo que ahora está sobre la mesa apenas es una décima parte de lo que se planeó. Así, por ejemplo, los once países barajan una tasa sobre los bonos del 0,01%.

Mientras los ministros del Ecofin discutían, miembros de la organización internacional Oxfam se concentraron en las inmediaciones del Consejo de la UE, para reclaman que la mitad de los fondos que genere la Tasa Tobin de la UE se destinen a servicios sociales en Europa y a la lucha contra el cambio climático. Los activistas de la ONG escenificaron un combate de boxeo entre un banquero, animado por sus "colegas de trabajo", y Robin Hood, que pelea por defender a los más necesitados, explicó la organización. Los árbitros de esta pelea eran la canciller de Alemania, Ángela Merkel, y el presidente de Francia, Francois Hollande, quienes "deciden qué se va a hacer con el dinero" de la tasa sobre las transacciones financieras que apoyan once países de la Unión, España entre ellos.

Oxfam les instó a aclarar adónde se destinarán los ingresos recaudados de la futura tasa sobre las transacciones financieras y que incline la balanza en favor de los grupos más vulnerables que están sufriendo los recortes, sobre todo, en educación y salud.

La Unión Europea (UE) pretende acordar en su cumbre de junio la propuesta de la Comisión Europea para impedir que multinacionales como Apple, Amazon, Google o Starbucks sigan aprovechando las lagunas para eludir el pago de impuestos. Los Veintiocho quieren cerrar los resquicios legales en la ley que regula la distribución de beneficios entre las empresas matrices y sus subsidiarias y para ello la Comisión enmendó la directiva matriz-subsidiaria, que fue inicialmente concebida para prevenir la doble imposición de las empresas del mismo grupo situadas en diferentes Estados miembros.

 La presidencia griega de turno de la UE ha presentado un compromiso que permitiría un acuerdo político sobre la primera parte de la propuesta de Bruselas, refereida a los préstamos híbridos, y una declaración en la que se aclara que el Consejo seguirá trabajando en el otro elemento, unas reglas anti-abuso comunes.Los préstamos híbridos son una herramienta de planificación fiscal que pueden aprovechar especialmente las lagunas en la directiva para minimizar o eludir impuestos. La directiva obliga actualmente a los Estados miembros a eximir a la firma matriz del pago de impuestos sobre dividendos que recibe de subsidiarias ubicadas en otro Estado miembro.

No obstante, se trata de instrumentos financieros que tienen las características tanto de deuda como de capital, y debido a ello los Estados miembros les dan diferentes tratos tributarios: algunos los califican como un préstamo simple y otros los ven como capital. Como resultado los préstamos híbridos pueden ser considerados como un gasto deducible en calidad de pago de intereses en el país donde se encuentra la subsidiaria y quedar eximido del tributo al ser considerado un dividendo en el Estado miembro sede de la matriz. De esta manera, si una compañía elige inteligentemente donde ubicar su sede y su subsidiaria, no paga en ningún caso impuestos sobre estos instrumentos financieros.

Ahora, la Comisión pretende cerrar esta laguna en la directiva al proponer que el préstamo híbrido tribute necesariamente en el Estado miembro de la matriz si es deducible en el país de la subsidiaria.

La segunda medida que toma el Ejecutivo comunitario para luchar contra las prácticas fiscales de multinacionales en la UE es actualizar la provisión anti-abuso en la directiva para obligar a los Estados miembros a adoptar una regla común que les permita ignorar la planificación fiscal artificial entre matriz y subsidiaria que tiene como fin eludir impuestos. Esos acuerdos artificiales son por ejemplo la creación de sociedades pantalla sin ninguna sustancia, es decir que no tienen empleados ni presencia física pero canalizar miles de millones de euros de sus ganancias globales para evitar el pago de impuestos en otro Estado miembro de la UE o un país tercero.

La propuesta de Bruselas asegura que los Estados miembros puedan gravar en base a lo que consideran una "sustancia económica real" de las empresas.