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"Paisito", un viaje al Uruguay de la dictadura militar, llega a la cartelera

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María Botto y Emilio Gutiérrez-Caba encabezan el reparto de "Paisito", una coproducción española, argentina y uruguaya que viaja al Montevideo de 1973, cuando la dictadura militar empezaba a prender como un reguero de pólvora en el sur del continente.

La española Ana Díez, autora de largometrajes como "Algunas chicas doblan las piernas cuando hablan" (2001) y de documentales como "Galíndez" o "La mafia en La Habana", firma ahora "Paisito", que se estrena el próximo viernes en la cartelera española.

Para Ana Díez "Paisito", nombre con el que los uruguayos se refieren a su país, es una historia "desgarradora y tierna", que pretende reflejar "una época siniestra" de la historia de Uruguay y que tiene "conexiones con lo que pasó en España en un tiempo más lejano".

Y es que "como en España", en Uruguay la transición "fue muy suave, muy pactada, hubo un pacto de no agresión mutuo", ha reiterado Díez, para quien ese pasado "está demasiado próximo y todavía no se han cerrado las heridas".

La película cuenta la historia del reencuentro en España, veinte años después del golpe militar que impuso la dictadura en Uruguay entre 1973 y 1984, de Rosana y su amor de la infancia, Xavi, convertido ahora en un reconocido futbolista que ficha por el Osasuna.

Ambos viajarán al pasado para recordar aquello que les unió y les separó, con un diálogo cargado de inocencia, melancolía y reflexión y con una mirada tan irreconciliable como su propia historia de amor: Rosana -Maria Botto- se propone averiguar lo que pasó y reflexionar sobre su memoria, mientras Xavi -Nicolás Pauls- no quiere saber nada del pasado.

La dictadura militar uruguaya, de menor repercusión mediática que las dictaduras de Argentina o Chile, "fue igual de cruel que las demás", ha reiterado Ana Díez, para quién la cinta "podría servir como metáfora de cualquier dictadura".

Pero "Paisito" no se centra en los hechos históricos sino en las vivencias de "la gente que está en el medio y que no quiso estar nunca involucrada en el horror que se vivió después", como ocurre a las familias protagonistas y en concreto a los padres de Rosana y Xavi.

El padre de ella es Roberto Severgnini (Mauricio Dayub), jefe de la policía uruguaya en el tiempo de la dictadura, y el de él es Manuel, un exiliado español en Uruguay, interpretado por Emilio Gutiérrez-Caba.

El personaje de Manuel es, según ha comentado el actor español, "un homenaje a esas gentes que se desplazaron y tuvieron que sufrir otra canallada de estas características".

Gutiérrez-Caba ha asegurado que interpretar a un exiliado español en Uruguay ha sido muy "conmovedor", porque su generación "tuvo un conocimiento muy partidista del exilio español en América Latina".

Para María Botto, argentina y exiliada en España, su trabajo en la película ha sido "muy personal", ya que ha utilizado sus propias vivencias y jugar con las de su personaje, una hija de militares.

La presencia del fútbol -así como un poema de Mario Benedetti- es un guiño a ese "Paisito" que es Uruguay, con el que Ana Díez ha querido recordar que "el fútbol es una religión en Uruguay" y también que "las dictaduras utilizan los espectáculos de masas".

La dificultad para saldar cuentas con el pasado concuerda con la propia experiencia de Ana Díez en el rodaje: "tuvimos que ser muy estilizados a la hora de plantear la historia, y decir que era una historia de amor de los setenta, porque no se podía decir 'en tiempos de dictadura'", ha asegurado.

"Paisito" nace de un guión de Ricardo Fernández, alumno de Ana Díez en 1992 y que diez años después se puso en contacto con la directora para presentarle una historia que vivió en primera persona y que "tenía necesidad de contar" porque le estaba "bloqueando de escribir otras cosas".