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Palin, un estreno mundial con tropezón con la prensa

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La candidata republicana a la vicepresidencia de Estados Unidos, Sarah Palin, que se ha convertido en una estrella política en sólo tres semanas, se estrenó hoy en los foros internacionales, pero fue acogida con críticas en la prensa.

Palin se encuentra en Nueva York para una serie de reuniones con dirigentes mundiales al margen de la Asamblea General de la ONU que la campaña republicana espera que le aporten credenciales internacionales y una mayor preparación de cara al debate que celebrará con su rival demócrata, Joe Biden, en octubre.

La agenda en estos dos días de la gobernadora de Alaska, que hasta el año pasado no tenía pasaporte y que carece de experiencia en asuntos exteriores, es digna del más poderoso, e hiperactivo, mandatario mundial.

Hoy, Palin se reunió con los presidentes de Colombia, Álvaro Uribe, y de Afganistán, Hamid Karzai, además del ex secretario de Estado Henry Kissinger.

Mañana lo hará con el primer ministro indio, Manmohan Singh; el presidente iraquí, Yalal Talabani; el jefe de Estado paquistaní, Asif Ali Zardari, y, en una sesión conjunta, con los mandatarios de Georgia, Mijail Saakashvili, y Ucrania, Víctor Yúschenko.

Como cualquier gobernante de cierta nota que se precie, también se encontrará mañana con el cantante del grupo musical irlandés U2, Bono.

Acompañada de una ingente escolta del Servicio Secreto y de la policía neoyorquina y ataviada con un traje de chaqueta y las gafas retro y el moño que se han convertido en su imagen de marca, Palin se desplazó por el centro de Manhattan para reunirse con los líderes por primera vez en su vida.

Con Uribe, en una reunión descrita como "provechosa" por el mandatario latinoamericano, Palin departió sobre la lucha contra el narcotráfico y la necesidad de ratificar en el Congreso estadounidense el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambos países.

Pero si Uribe consideró la reunión provechosa, la opinión de la prensa fue mucho menos halagüeña.

En las tres semanas que han pasado desde que el candidato republicano a la presidencia, John McCain, eligió como su "número dos" y la lanzó a la fama, Palin no ha ofrecido una sola rueda de prensa, no ha dado declaraciones a los periodistas que viajan con ella y su campaña ha limitado de modo extraordinario sus entrevistas.

En estas reuniones, la campaña intentó limitar el acceso aún más. Inicialmente iba a estar presente al principio de los encuentros el "pool", un puñado de periodistas que debe compartir su información con el resto.

Pero a la reunión con Karzai no se permitió el acceso de los redactores, tan sólo de los fotógrafos, una cámara y, tras mucho discutir, un productor de televisión al que se permitió tomar notas.

El argumento de la campaña republicana era que Palin no iba a hacer declaraciones y, por lo tanto, no era necesaria la presencia de medios escritos.

Finalmente, tras afirmar que se había tratado de un "malentendido", la prensa escrita pudo estar presente en la siguiente reunión, la de Uribe.

Palin no hizo tampoco declaraciones tras ese encuentro y se limitó a dar las "gracias por su trabajo" al presidente colombiano.

Con Karzai se le escuchó conversar sobre el hijo de un año y medio del líder afgano, Mirwais -"luz de la casa", en pastún.

Más significativo fue el intercambio que se le escuchó con Kissinger, a quien se pudo advertir mientras hablaba con Palin sobre Georgia y, aparentemente, alababa la defensa de Tiflis adoptada por McCain.

"Bien, bien. Y me va a contar más cosas sobre eso, ¿no?", respondió la gobernadora.

Georgia resultó invadida por Rusia en agosto en una disputa sobre su provincia secesionista de Osetia del Sur.

Se da la circunstancia de que los mandatarios con los que Palin se está viendo en Nueva York en su mayoría también acaban de reunirse, o lo harán en los próximos días, con el presidente George W. Bush.

La secretaria de Estado, Condoleezza Rice, también tiene previsto verlos. Pero, por lo menos hoy, tuvo que esperar ya que Karzai la recibió unas horas después de Palin.