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Un Papa sin el anillo del Pescador

Benedicto XVI ha abandonado formalmente el Pontificado. La Guardia Suiza ha sido relevada por la Policía Vaticana. El cónclave podría iniciarse en dos semanas

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'Desde las ocho de esta tarde ya no seré más el Sumo Pontífice de la Iglesia Católica, sino un simple peregrino que inicia la última etapa de su vida'. Estas han sido las palabras que Benedicto XVI ha pronunciado ante miles de seguidores en Castel Gandolfo para dar fin a su papado. El último acto de su Pontificado lo ha protagonizado la Guardia Suiza cuando ha dado por concluido su servicio y ha dejado la seguridad del Papa en manos de la Gendarmería Vaticana.   

Ratzinger llegó a esta pequeña localidad a una treintena de kilómetros al sur de Roma procedente del Vaticano a las 17.24 horas local (16.24 GMT), 17 minutos después de abandonar el pequeño estado. A partir de las 20 horas de este jueves ha dado comienzo la Sede Vacante, el interregno que va desde que fallece o renuncia un Papa y se elige el sucesor.

Un total de 144 cardenales han estado en el acto de despedida del Papa

Una vez convocado el cónclave o reunión del Colegio Cardenalicio de la Iglesia Católica Romana, un total de 115 cardenales elegirán a un nuevo Pontífice. No hay ceremonia especial, como firmas, ya que como establece el Código de Derecho Canónico lo único que hace falta es que el Papa renuncie en plenas facultades mentales y lo haga presente ante los cardenales, lo que ya hizo el pasado 11 de febrero.  

De momento no hay fecha exacta para la celebración del cónclave. Benedicto XVI promulgó el pasado lunes un 'Motu Proprio' en el que autorizaba a adelantar la reunión en caso de que todos los cardenales electores se encuentren en Roma. Este jueves, un total de 144 cardenales han estado presentes en el acto de despedida, aunque pueden ser electores (menores de 80 años) o no. De acuerdo al secretario general de la Real Academia de Jurisprudencia y catedrático de Derecho Canónico, Rafael Navarro Valls, el cónclave podría dar comienzo antes del 10 de marzo.

La histórica sastrería Gammarreli de Roma, que desde hace más de doscientos años viste a los papas, ya está confeccionando una sotana talla pequeña, otra talla media y otra grande para el próximo Pontífice. 'Una vez sea elegido, el santo padre debe presentarse directamente en el balcón vestido de papa. Nosotros no podemos entrar en el cónclave para hacer ajustes, por los que las vestimentas tienen que estar preparadas con mucha antelación', subrayó Gammarrelli, exponente de la sexta generación de la familia.

Al hacerse efectiva su renuncia al papado, Ratzinger, de 85 años, ha tenido que quitarse el anillo del Pescador, que simboliza el poder pontificio y que no será destruido por completo, según contempla la normativa vaticana, sino que será 'anulado', es decir, rasgado con una raya o una cruz con el fin de que quede 'inutilizable', según confirmó el portavoz de la Santa Sede Vaticano, Federico Lombardi.  

El apartamento papal del Vaticano es sellado hasta que se elija al sucesor

Hasta ahora, tras la muerte de un Papa, el cardenal camarlengo, que gestiona la Iglesia durante el interregno entre un Pontífice y el sucesor, es el encargado de verificar la muerte y de retirarle del dedo el anillo del Pescador, que es la señal de que el reinado ha concluido. En este caso, como se trata de una renuncia y Ratzinger sigue vivo, el anillo se lo quitará él mismo. Al igual que el anillo, también quedará inutilizado el sello de plomo que usa el Pontífice para sellar documentos importantes, entre ellos las bulas.

Benedicto XVI fue elegido papa el 19 de abril de 2005 y el 24 de ese mes el decano del Colegio Cardenalicio, Angelo Sodano, le entregó el anillo del Pescador, que junto con el Palio (estola), simboliza el ministerio pontificio. El anillo usado por Benedicto XVI es diferente al que llevó Juan Pablo II, ya que tiene inciso el mismo tema que el Sello Papal de plomo, el que usa el Pontífice para sellar documentos: Pedro tirando las redes para pescar.

La normativa vaticana también contempla que tras la muerte -o en este caso renuncia- del Papa, el apartamento papal del Vaticano tiene que quedar libre y es sellado hasta que se elija a su sucesor. Benedicto XVI permanecerá en Castel Gandolfo hasta que estén acabadas las obras de restauración del convento de monjas de clausura existente dentro del Vaticano donde vivirá. La residencia papal de Castel Gandolfo también tendría que ser sellada, al ser morada del Pontífice, pero, según dijo Lombardi no se hará, ya que no guarda documentos papales que exijan poner a buen recaudo. 

Ratzinger estará en Castel Gandolfo hasta que acaben las obras del convento donde vivirá 

Ratzinger se lleva a esta localidad, donde permanecerá unos dos meses, documentos y apuntes privados, mientras que los del pontificado y los de la época en que fue prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe quedarán en el Vaticano para ser archivados. Benedicto XVI seguirá llamándose Su Santidad y tendrá el título de 'papa emérito' o 'Romano Pontífice emérito', vestirá sotana blanca, sin esclavina, y calzará zapatos marrones.

El pasado 11 de febrero, Benedicto XVI comunicó su decisión en latín ante el consistorio para la canonización de los mártires de Otranto. 'Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que mis fuerzas, debido a mi avanzada edad, no se adecuan por más tiempo al ejercicio de mi Ministerio. Con total libertad declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma y Sucesor de Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales el 19 de abril de 2005', anunció en ese encuentro.

El anuncio de su renuncia se ha producido después de un año marcado por los casos de pederastia y el denominado caso 'Vatileaks', el escándalo de la filtración de documentos reservados, que ha concluido con la concesión de la gracia por parte de Benedicto XVI a su exmayordomo, Paolo Gabriele, y los casos .