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El Papa pide a los curas predicar en una sociedad llena de problemas y no olvida África

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El Papa Benedicto XVI hizo hoy un llamamiento para que acabe la violencia en Somalia y Burundi y no se olvide la tragedia de Darfur, aseguró que durante su viaje a EEUU ha encontrado una iglesia con gran vitalidad" y animó a los sacerdotes a predicar en una sociedad "tan llena de problemas".

Ante unas 60.000 personas, reunidas en la plaza de San Pedro del Vaticano para el Regina Coeli, que sustituye al rezo del Ángelus en el tiempo de Pascua, Benedicto XVI recordó asimismo que las iglesias ortodoxas celebran la Pascua y de nuevo hizo votos en aras de la unidad de los cristianos.

"Hago un llamamiento (por África)", dijo el Papa ante los presentes, a los que pidió perdón por haber comenzado el Regina Coeli con retraso, debido a que la ceremonia de ordenación de 29 nuevos sacerdotes que presidió antes en la basílica de San Pedro duró más de lo previsto.

El Pontífice dijo que las noticias que llegan de algunos países africanos, entre los que citó a Somalia y Burundi y la región de Darfur "continúan siendo motivo de profundo sufrimiento y viva preocupación" y pidió a los fieles que no olviden los "trágicos" sucesos que afectan al continente negro.

De Somalia denunció los fuertes enfrentamientos armados en la capital, Mogadiscio, que hacen "cada vez más dramática la situación humanitaria de la población, desde hace años oprimida por la brutalidad y la miseria".

De Burundi destacó los bombardeos sobre la capital y el temor a una guerra civil y de Darfur dijo que permanece una tragedia "sin fin para centenares de miles de personas indefensas y abandonadas a su suerte".

El Pontífice pidió a las autoridades políticas locales y a la comunidad internacional que no ahorren esfuerzos para lograr que cese la violencia y se cumplan los compromisos adquiridos para lograr la paz.

Benedicto XVI recordó que hoy ordenó en la basílica de San Pedro a 29 nuevos sacerdotes, entre ellos un chileno y un iraquí y dijo que si la presencia de los curas es "indispensable" para la vida de la Iglesia, "es preciosa para todos".

"Donde Cristo es predicado con la fuerza del Espíritu Santo y acogido con ánimo abierto, la sociedad, aunque llena de problemas, se convierte en la ciudad de la alegría, como el título de un famoso libro sobre la labor de la Madre Teresa de Calcuta", aseguró el Papa.

A los nuevos sacerdotes les invitó a anunciar el Evangelio "en un mundo muchas veces triste y negativo", para que se "experimente la alegría de Cristo y haya alegría en todas las ciudades",

Recordando las palabras del apóstol Pablo en la carta a los Corintios, el Papa aseguró que "nosotros no queremos ser dueños de vuestra fe, sino los colaboradores de vuestra alegrías".

Entre los nuevos sacerdotes se encuentra Robert Jaiis, de 35 años, de la iglesia caldea de Irak y el chileno Patricio Jorge Campos Ríos.

La ordenación del iraquí supone, según fuentes religiosas, el reconocimiento del Papa a una iglesia, católica de rito oriental, que sufre persecución.

En los últimos años, varios sacerdotes y obispos caldeos han sido asesinados o secuestrados y tiroteadas iglesias y otros edificios de la Iglesia Caldea.

El último caso de violencia contra esta iglesia se produjo el pasado mes de marzo, cuando fue secuestrado el arzobispo de Mosul, Boulo Faray Raho, que después fue hallado muerto con varios disparos en el cuerpo, según fuentes policiales iraquíes.

Durante el Regina Coeli el Papa también se refirió a su reciente viaje a EEUU y aseguró que se ha encontrado una Iglesia con gran vitalidad y decidida a testimoniar la fe en Jesús.