Público
Público

Papandreu promete a la nación que no se irá "hasta sacar a Grecia de la crisis"

El líder de los socialistas helenos llama al orden a sus diputados para que voten por las medidas de austeridad

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El caos financiero se trasladó ayer a las bancadas del hemiciclo griego, en el que el primer ministro, Yorgos Papandreu, luchó desesperadamente por conservar el timón del Ejecutivo y unificar a los miembros de su partido, el socialista Pasok. Aunque la intención de Papandreu era haber anunciado ayer el nuevo equipo de Gobierno, la larguísima reunión que mantuvo con los 155 parlamentarios de su grupo, en una desesperada búsqueda para reavivar la unidad del partido, ha retrasado la formación del nuevo gabinete hasta hoy.

Y es que, en medio de las consultas para formar su nuevo Ejecutivo, Papandreu se encontró con la inesperada noticia de que dos diputados del Pasok presentaban su dimisión a primera hora de la mañana. El Gobierno del Pasok cuenta sólo con cinco votos de ventaja para ganar una votación por mayoría simple, después de que hasta cinco diputados socialistas se separaran del partido, aunque haya permanecido como independientes en el Parlamento.

La presentación del nuevo Ejecutivo y la cuestión de confianza serán hoy

Los dos diputados que ayer dimitieron no ponen en peligro la votación parlamentaria puesto que renunciaron a sus actas, por lo que otros dos miembros del Pasok entraron en su lugar. Sin embargo, el gesto puso en guardia al resto del grupo, ya que de haberse dado más deserciones durante la jornada de ayer, la formación del nuevo Gobierno de Papandreu corría el peligro de morir antes de nacer.

Así las cosas, el primer ministro se reunió con el resto de los diputados durante toda la tarde, pero la necesidad de dar la palabra a cada uno de los 155 miembros alargó la reunión hasta bien entrada la noche.

El propio Papandreu se dirigió a sus compañeros de partido apelando a su sentido del deber para continuar las reformas iniciadas hace ya un año, y para votar el nuevo plan de ajustes. 'Podéis confiar en mí, yo seré el soporte para el esfuerzo de toda la nación en sacar a Grecia de esta crisis', aseguró Papandreu, que descartó dimitir o convocar elecciones anticipadas. 'Ahora no es el tiempo de rendirse, es el tiempo de continuar y de decir sí a un importante cambio', argumentó el hijo del afamado Andreas Papandreu.

El primer ministro dice que 'no es momento de rendirse'

El líder griego intentó convencer a sus compañeros de que la renovación del Ejecutivo traería nuevos bríos a la Administración, y que le daría la fortaleza necesaria para llevar a cabo el resto de las reformas que pide Bruselas. 'El próximo Gobierno será más efectivo', aseguró.

El primer ministro, que subió al poder a finales de 2009 y descubrió que el Gobierno conservador de Nueva Democracia había maquillado las cuentas para falsear el déficit público, intentó ponerse del lado de los griegos al asegurar que comprendía 'su frustración y su enfado' con las consecuencias de las medidas de ajuste. En este sentido, Papandreu reconoció que las medidas de austeridad podían resultar en algunos casos 'duras e incluso injustas' pero que eran inevitables. 'Cuanto antes las implementemos, antes saldremos de la crisis', espetó a sus compañeros. 'Hoy hemos sido llamados a tomar responsabilidades históricas y está en nuestras manos decidir si seguimos adelante con este difícil trabajo', les arengó.

Por su parte, según relata la prensa local, los diputados le echaron en cara que un año después de anunciarse los ajustes, sólo se ha materializado el recorte al sueldo de los funcionarios y a los pensionistas, lo que consideran una burla. En este sentido, el primer ministro adelantó que pretende hacer un referéndum para cambiar la Constitución, de forma que se pueda despedir a funcionarios, una de las peticiones más demandadas por la troika (FMI, BCE y Bruselas).