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Paraguay, en cuartos del Mundial por primera vez en su historia

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Por Enrique Andrés Pretel

La selección de Paraguay logró el martes clasificarse a los cuartos de final de un Mundial de fútbol por primera vez en su historia, tras ganar 5-3 a Japón en la tanda de penaltis al empatar 0-0 después de la prórroga de un gris partido en el que ambos desaprovecharon todas sus oportunidad de gol.

El defensa japonés Yuichi Komano estrelló el balón en el larguero en el tercer lanzamiento de su equipo y el delantero paraguayo Óscar Cardozo anotó el quinto y definitivo penalti que llevó a los sudamericanos a la siguiente ronda.

"Dios estuvo de nuestro lado", resumió el entrenador de Paraguay Gerardo Martino tras la histórica victoria.

Ahora, el conjunto sudamericano se medirá con el ganador del partido que disputan más tarde España y Portugal.

"Los dos equipos hicieron un gran esfuerzo, a lo mejor con poco fútbol o con menos fútbol de lo que la gente hubiera querido ver", destacó el técnico.

Los paraguayos controlaron el balón durante la mayor parte del partido y llegaron más veces el área rival, pero siguieron teniendo problemas para crear peligro en los últimos metros y no lograron materializar sus ocasiones.

Por su parte, los asiáticos lo intentaron con lanzamientos desde media distancia y algunas jugadas individuales, pero el orden de la zaga paraguaya desactivó los ataques nipones.

El partido, que empezó lento y aburrido, se animó a los 20 minutos con una ocasión consecutiva para cada selección.

El delantero paraguayo Lucas Barrios se deshizo con un habilidoso giro sobre sí mismo de dos defensas japoneses, pero su disparo fue despejado con el pie por el portero Eiji Kawashima en la ocasión más clara de la primera parte para los sudamericanos.

En la siguiente jugada, Daisuke Matsui envió al larguero un potente zurdazo desde 25 metros.

IDA Y VUELTA

En la segunda parte ambos equipos salieron con mayor intensidad y el choque se convirtió en partido de ida y vuelta con peligro en ambas áreas, aunque las mejores oportunidades fueron para los sudamericanos.

A los 55 minutos, un tiro de Edgar Benítez fue despejado por el defensa Yuji Nakazawa, desesperando al técnico Gerardo Martino, que se movía de un lado a otro en el banquillo, gesticulando y gritando "calma" a sus jugadores.

El centrocampista Cristian Riveros también pudo marcar a los 58 minutos, cuando peinó el balón delante del arco rival, pero el portero japonés, bien colocado, detuvo el esférico sin problemas.

Poco antes, Yuto Nagatomo midió a Justo Villar cuando su disparo desde fuera del área fue ligeramente desviado por la defensa paraguaya, pero el portero finalmente atrapó el esférico sin problemas.

A los 70 minutos, el centrocampista defensivo Néstor Ortigoza logró frenar la internada del delantero Shinki Okazaki, que se dirigía directo a la portería rival tras un bonito desmarque.

Martino movió el banquillo y sacó a Nelson Haedo Valdez por Benítez buscando más definición de cara a gol y poco después introduciría al centrocampista Edgar Barreto para dar más verticalidad al juego, retirando a Ortigoza, cuyas labores defensivas fueron muy importantes pero con poca proyección ofensiva.

En la prórroga, el partido se volvió muy emocionante, con ambos equipos atacando constantemente el área rival en sus ataques y tratando de replegarse lo más ordenadamente posible. Barrios, Haedo Valdez y Barreto tuvieron algunas ocasiones, pero todas se marcharon desviadas o fueron atajadas por el portero.

Finalmente, el olfato de gol que no tuvieron en el campo los paraguayos lo encontraron en la tanda de penaltis al convertir sus cinco lanzamientos y lograr, por fin, pasar a los cuartos de final de un Mundial.