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El Parlamento griego trata de apuntalar los ajustes aprobados ayer

El Gobierno presenta una normativa para poner en marcha el paquete de austeridad. Los disturbios se extendieron durante toda la madrugada. Más de 70 personas fueron detenidas

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El Gobierno griego se enfrenta este jueves a una nueva prueba de fuego en el Parlamento tras la aprobación ayer del paquete de austeridad impuesto por Bruselas como premisa para desbloquear 12.000 millones de euros (correspondientes al primer rescate) que salven al país de la bancarrota.

Esta vez, el gabinete del primer ministro Yorgos Papandreu presenta una serie de normas legislativas que permitirán precisamente aplicar esos recortes que proporcionarían al Estado 78.000 millones de euros en los próximos cinco años.

Pero además, la votación de hoy (prevista para las 13.00 horas en la península) servirá para validar una serie de privatizaciones con las que el Gobierno pretende recaudar otros 50.000 millones. Por último, con el voto de hoy también se dará forma a una serie de recortes sociales y aumento de impuestos que repercutirá de manera dramática en el bolsillo de los ciudadanos.

Subirán impuestos indirectos como el IVA, que en el caso de bares y restaurantes subirá de un 13% a un 23%, a los directos. También se gravarán bienes de lujo como piscinas y yates, además de introducir una nueva tasa 'solidaria' en los hogares (que rondará el 5%).

La reducción del gasto corriente se hará sobre todo vía salarios de los funcionarios (cuyo gasto esperan rebajar un 15%) y con recortes de los sueldos de los empleados de empresas públicas, que quieren que se reduzcan al menos un 30%. Todo esto, antes de conocer si el pueblo votará en otoño un referéndum para cambiar la Constitución y permitir que se pueda despedir a funcionarios, informa Yiannis Mantas.

Sólo así, la Troika (Banco Central Europeo, Fondo Monetario Internacional y la Unión Europea) aprobarán un segundo paquete de rescate financiero que está valorado en 110.000 millones.

Esta segunda votación viene precedida de una jornada de gran tensión social y violencia en Atenas que se extendió durante la pasada madrugada, sobre todo en la plaza Syntagma, delante del Parlamento, donde miles de personas acampan desde hace un mes en protesta por la política económica del Gobierno.

Más de 700 personas fueron atendidas en Syntagma por problemas respiratorios Durante la noche, los antidisturibios cargaron y lanzaron gases lacrimógenos contra varios grupos de jóvenes que estaban tirando piedras y habían provocado un pequeño incendio en la plaza y prendido fuego a una oficina de correos junto al Ministerio de Justicia. Eran los últimos episodios de violencia en el segundo día de huelga general convocada por los sindicatos y que se cerró con más de un centenar de heridos y 70 detenidos.

Según informa la agencia EFE, 181 personas fueron hospitalizadas y un total de 700 fueron atendidas durante todo el día en Syntagma por problemas respiratorios derivados del efecto de los gases lacrimógenos

A primera hora de la mañana, la situación en la capital helena parecía volver a la normalidad. Se ha recuperado el funcionamiento de los medios de transporte y los comercios volvían a abrir sus puertas mientras los sevricios de limpieza trataban de borrar las huellas de la batalla campal de ayer, informa Íñigo Aduriz.

No obstante, se prevé que durante este jueves vuelvan a registrarse enfrentamientos a medida que avance el día. Para las 20.00 horas, además, hay convocada una nueva manifestación masiva en Syntagma. 

La votación de ayer (155 votos a favor y 138 en contra), además de ser crítica para el futuro económico de Grecia, que sin la aprobación del paquete de austeridad que desbloqueó los 12.000 millones se habría declarado en bancarrota a finales de este mes, también supuso una prueba de fuerza para el Gobierno de Papandreu.

La dimisión de tres ministros la semana pasada obligó al Ejecutivo a presentar una remodelación en la que fue nombrado nuevo ministro de Finanzas, Evángelos Venizelos,  y someterse a una moción de confianza.