Publicado: 01.08.2015 13:38 |Actualizado: 01.08.2015 17:49

El parricida de Moraña escribió a su exmujer que había matado a sus hijas y que iba a suicidarse

El autor del doble crimen había decidido terminar con su matrimonio para iniciar una relación con otro hombre, motivo por el que era despreciado en la localidad pontevedresa. El presunto asesino se niega a declarar ante el juez. El fiscal pide prisión sin fianza

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David Oubel, el presunto asesino y padre de las dos niñas

David Oubel, el presunto asesino y padre de las dos niñas

MADRID.- David Oubel, el hombre de 40 años que mató en la mañana del viernes a sus dos hijas de 4 y 9 años escribió una carta a su exmujer para contarle el crimen que había cometido y sus intenciones de suicidarse posteriormente, según informa La Voz de Galicia.

Rocío Vieites, la que fue su pareja durante años, avisó a la Guardia Civil inmediatamente después de recibir la nota, pero ya era demasiado tarde: los agentes llegaron cuando las dos niñas ya habían sido asesinadas. El padre se encontraba en el baño, del que hubo que tirar la puerta abajo, tumbado en la bañera tras haberse herido a sí mismo buscando el suicidio.

Las primeras hipótesis de la investigación apuntan a que empleó una radial o el disco de una de estas máquinas para degollar a las niñas, al igual que para infligirse a sí mismo los cortes que presentaba en las muñecas y el cuello, que no obstante los médicos que le atendieron han calificado como leves. También se encontraba en estado de somnolencia por la ingesta de pastillas.



Los vecinos de la localidad pontevedresa han relatado que fue Oubel quien cortó repentinamente la relación con su exmujer para iniciar una relación con otro hombre. "La puso en la calle", declaran fuentes anónimas a La Voz de Galicia

Tras la ruptura, los habitantes del pueblo de poco más de cuatro mil habitantes comenzaron a tratar con desprecio al detenido, llegando incluso a no poder entrar en varios establecimientos del municipio. La homosexualidad de David Oubel era el principal blanco de las descalificaciones.

El fiscal pide prisión sin fianza

Este sábado, el presunto parricida ha pasado a disposición judicial tras pasar la noche en la Comandancia de Pontevedra después de haber recibido el alta en el Hospital Montecelo, donde fue atendido de las heridas que se autoinfligió. Oubel se ha acogido a su derecho a no declarar en los juzgados de Caldas.

El hombre ha salido sobre las 16.45 horas. Pese a haber estado esas cuatro horas en el interior del juzgado, el hombre rechazó declarar ante la jueza, pero su estancia en dependencias judiciales se prolongó porque solicitó una audiencia reservada son su abogado.

El fiscal del caso, Alejandro Pazos, ha pedido prisión provisional comunicada y sin fianza por dos delitos de asesinato. Al respecto, ha explicado que ha pedido la calificación de asesinato por la existencia de un agravante que ha rechazado aclarar, pero sí ha apuntado que ve "indicios" de culpabilidad. El juzgado mixto número 1 de Caldas ha decretado el secreto sobre las actuaciones.

Recibido y despedido entre gritos de "asesino"

El presunto autor de la muerte violenta de sus dos hijas llegó pasadas las 12.30 horas al juzgado mixto número uno de Caldas de Reis, en el que se vivieron momentos de gran tensión. El hombre accedió al edificio judicial en un coche camuflado de la Guardia Civil, escoltado por varios agentes que lo han trasladado desde la Comandancia de Pontevedra.

Un centenar de vecinos ha aguardado al vehículo policial que lo transportaba en las afueras del juzgado. Estos han recibido al presunto autor del parricidio con gritos de "Asesino", "Hijo de puta", "Sinvergüenza" y "Te vamos a matar a ti". En el juzgado se han vivido momentos de ira y nerviosismo y las fuerzas de seguridad se han visto obligadas a intervenir, ya que varias personas han intentado saltar el cordón policial que se había fijado e, incluso, han llegado a encararse con los guardias civiles.

A la salida de las dependencias judiciales del acusado se han repetido las mismas escenas. Agentes de la Guardia Civil han tenido que volver a contener a las decenas de personas congregadas. Mientras los vecinos gritaban nerviosos y algunos incluso rebasaban el perímetro de seguridad, el detenido subió esposado y con la cara tapada por su camiseta en el furgón policial. El vehículo abandonó el lugar mientras alguno vecinos seguían profiriendo insultos y en algún caso incluso lanzando objetos como botellas de agua.

Efectivos de la Guardia Civil intentaron contener a estas personas y posteriormente, todos los vehículos del Instituto Armado que continuaban en la zona se marcharon. Por su parte, una vez que el letrado de Oubel salió de los juzgados rechazó hacer declaraciones a los medios.

Oubel acudió días antes a una fiesta con su novio

La Voz de Galicia ha informado también de que el padre de las niñas fue visto paseando por el pueblo con ellas en compañía de su compañero sentimental. Fue cuando la pareja acudió el domingo pasado a la Festa do Carneiro ao Espeto, una de las fechas más importantes de Moraña.