Publicado: 08.01.2013 10:30 |Actualizado: 08.01.2013 10:30

El Partido X pretende "reiniciar" el sistema pero no explica cómo

Sus miembros, que permanecen anónimos, aseguran que su única ideología es la "lógica" y dejan en el aire si concurrirán a las elecciones. Defienden que los ciudadanos tengan la posibilidad de "votar d

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

"Lo primero que hay que hacer para salir del pozo es dejar de cavar". Bajo este lema se ha presentado este martes en Internet el Partido X o Partido del Futuro. Sus miembros lo definen como un "dispositivo" que "ataque de una vez por todas el espacio del Gobierno y de las élites dirigentes". En una comunicación interna, aseguran también que se trata de "un partido humorístico, de ciencia ficción, friki, un partido como dispositivo de hackeo, anónimo, una marca de guerrilla de la comunicación al servicio de las luchas". Sus integrantes, aunque defienden la transparencia como unos de los cuatro puntos principales de su programa, optan por no desvelar sus identidades. Por ahora sólo se conoce el nombre de su presidente, Greer Margaret Thurlow Sanders, tal y como puede verse en el Registro de Partidos Políticos del Ministerio del Interior, en el que se incribió el pasado 17 de diciembre de 2012.

Según explican en su página web, la línea de acción de su programa se define en una frase: "Democracia y punto". Y, para lograrlo, sus integrantes defienden que los ciudadanos tengan la posibilidad de "votar directamente" cada ley que les incumbe. Asimismo, optan por el derecho al "voto real y permanente" y la puesta en marcha de "legislaciones elaboradas a la vista de todos y con las aportaciones de quienes más saben". 

La pregunta se hace evidente, ¿cómo lograr todo eso? La respuesta de los miembros de este partido dista de ser clara. Una participante que habla sin desvelar su identidad ha señalado a Público que se hará a través de un "método" que incluye un plan de mínimos de "contigencia sobre la crisis". ¿Y en qué consiste ese plan? "Todos los medios no violentos son útiles, entre ellos acciones de desobediencia civil como para desahucios u ocupar hospitales". Es decir, nada que no haya hecho ya el 15-M. Según puede verse en su página web, su primera acción consistirá en una campaña que lleva por nombre "Que nos devuelvan el dinero" y de la que los integrantes de este partido se han negado a dar más información a este diario. Tampoco han detallado cómo pretenden abrirse a la ciudadanía ni qué hay que hacer para militar en la formación. "Lo diremos más adelante", han asegurado. 

A pesar de que entre sus objetivos, según han difundido a través de su cuenta de Twitter, está "ganar" las elecciones y entrar en el Parlamento para "reiniciar" el sistema, "desalojar" el hemiciclo y que la "terrible" crisis no la paguen "los especuladores que la han causado", esta misma participante ha asegurado que el fin último de esta formación no es entrar en el "juego político" y que sólo se presentarán a unos comicios si es necesario y siempre a través de un "gran consenso". Preguntada por la ideología de la formación, esta persona se ha limitado a decir que es la "lógica". La falta de concreción en sus planteamientos políticos e ideológicos y el anonimato que defiende esta formación –"son importantes los hechos, no las personas", aseveran– ya ha recibido las críticas de praticipantes del 15-M, donde la presentación del Partido X ha sido recibida con extrañeza.

Aunque las propuestas son similares a las de las personas que plantaron su indignación en las plazas en mayo de 2011, el Partido X se afana en dejar claro que no es estrictamente el 15-M aunque sí alaba las "razones" y la "actitud" de este movimiento. "El 15-M no quiere ser un partido, no puede ni quiere ser representado", aseguran en su vídeo de presentación. 

Sus impulsores, unas noventa personas que llevan un año trabajando principalmente a través de la red, se basan en iniciativas como las de Porto Alegre, cuyo Gobierno municipal, liderado por el Partido de los Trabajadores, llevó a cabo en 1989 la primera iniciativa de presupuestos participativos.