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Un paso de peatones con forma de X en Oxford Circus

La remodelación de la popular plaza londinense permite a los transeúntes cruzarla en diagonal

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Vista áerea del nuevo cruce de Oxford Circus. AFP


La remodelación de la famosa y concurrida plaza de Oxford Circus, en el corazón comercial de Londres, ha servido para entregar a los peatones este emblemático lugar de la capital británica, a imagen del célebre cruce de Shibuya, en Tokio (vídeo inferior).

Pese a la cautela inicial, los londinenses y los visitantes se han acostumbrado ya a cruzar en diagonal esta intersección y se fotografían en el centro, aprovechando el cierre de los semáforos a los vehículos (principalmente autobuses) en los cuatro sentidos. Los responsables de las cadenas de ropa que ocupan los cuatro chaflanes de la plaza constataron hoy que, desde la inauguración de la remodelación este lunes, la zona se ha animado aún más, algo a lo que ha contribuido también el encendido del alumbrado navideño.

La remodelación permite a los peatones cruzar en diagonal y ocupar la totalidad de la calzada de Oxford Circus, un cruce que hasta ahora tenía las aceras totalmente colapsadas durante el horario comercial por la ingente presencia de público. De esta manera, se dobla la capacidad de la plaza, donde también se han eliminado las barreras metálicas que circundaban las aceras y que entorpecían el paso, especialmente junto a las bocas de metro.

Las autoridades locales aseguraron que los 200 millones de compradores, visitantes, turistas y trabajadores que pasan anualmente por este lugar de Londres verán incrementada en un 70% su libertad de movimiento, lo que beneficiará al comercio.


En la construcción de la calzada se ha utilizado una piedra especial del condado de York, revestida con una sustancia química destinada a retirar con mayor facilidad los chicles. El alcalde de la ciudad, Boris Johnson, declaró que el proyecto, que ha costado 5 millones de libras (5,5 millones de euros) 'es un triunfo de la ingeniería británica, de la innovación japonesa y del sentido común a la vieja usanza'. Y añadió: 'Hemos metido en el siglo XXI a una de los cruces más importantes del mundo'.