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Patronal y sindicatos se dan más tiempo en la reforma de los convenios

La CEOE accede matizar la propuesta que ha llevado la negociación al borde del precipicio, pero se niega a ser la primera en levantarse de la mesa

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Tres horas de reunión devolvieron a CEOE las ganas de volver a retomar tres meses de negociación. Patronal y sindicatos celebraron ayer una reu-nión que se aventuraba clave hace tan sólo 15 días (en el calendario oficial se preveía como la última antes de la rúbrica del acuerdo) y que ha estado a punto de ser la que firmara el divorcio (el tercero de la legislatura) de los agentes sociales. Finalmente, no fue ni chicha ni limoná. Empresarios y sindicatos escenificaron un último forcejeo destinado a que fuera el contrario el que se levantara de la mesa y cargara con la culpa del fracaso.

Pero ni unos ni otros quisieron colgarse ese sambenito después de tantos meses de negociación. Así, aunque los sindicatos aseguran que la situación sigue siendo muy complicada, las partes se han emplazado para volver a reunirse (podría ser hoy mismo) y continuar las conversaciones. Aparentemente, la CEOE ha accedido a matizar en parte su última propuesta en la que, entre otras cuestiones, pedía la caducidad de los convenios o la pérdida de cobertura para los trabajadores de las pymes.

El Gobierno ya está trabajando en el texto del decreto para la reforma

La secuencia de los hechos se remonta a este mismo lunes, cuando la patronal se presentó ante los líderes sindicales, Cándido Méndez de UGT e Ignacio Fernández Toxo de CCOO, con un borrador que deshacía el principio de acuerdo que acariciaban las partes. El giro de la patronal, que capitanea Juan Rosell, fue un doblegamiento a las posiciones más maximilistas de los empresarios que encabeza el jefe de la patronal madrileña CEIM, Arturo Fernández.

En este sentido, Fernández, también vicepresidente de la CEOE, señaló en TVE, que el documento elaborado por la patronal madrileña que ha servido de inspiración para la nueva propuesta 'no son líneas rojas ni máximas' y que propone 'cosas lógicas'. Fernández asegura que la propuesta estaba siendo discutida hace 'meses' por la CEOE (que no en la mesa de Diálogo Social).

Es la segunda vez que las empresas dan un giro de timón inesperado

No es la primera vez que la patronal da un giro en el último momento. Hace casi ya dos años, los agentes sociales estaban a punto de culminar el primer proceso de conversaciones dentro de la crisis. La patronal, dirigida entonces por Gerardo Díaz Ferrán, se había citado con los sindicatos para ultimar un pacto por el empleo que incluía entonces una rebaja de las cotizaciones sociales. Antes de la reu-nión, los empresarios almorzaron con el líder del PP, Mariano Rajoy. De aquella comida salió una servilleta con propuestas garabateadas tan inasumibles como las que el lunes presentó Rosell.

Entonces, como ahora, los tiempos juegan en contra de una resolución amistosa del conflicto. Aunque la CEOE haga un amago de reconducir la situación, un esfuerzo por el que intentaría evitar el coste reputacional ante la sociedad por boicotear un nuevo acuerdo, el Ejecutivo ya no puede estirar más los plazos para esperar a un acuerdo pactado. O la patronal da marcha atrás en su último quiebro o no hay tiempo material para que, antes del 10 de junio, las partes lleguen a un acuerdo. El calendario oficial previo a la salida de tono empresarial marcaba el viernes 3 de junio como fecha para presentar un decreto con acuerdo en el Consejo de Ministros. Sin pacto, el límite se estiraba hasta el 10 de junio, el tiempo justo para que los técnicos redacten el decreto.

El equipo de Valeriano Gómez está trabajando en el texto que regulará cómo empresas y trabajadores deben pactar sus relaciones. El Ejecutivo ha tomado el último texto en el que las partes negociaban con armonía, la semana pasada. Según este borrador, los convenios tienen que especificar los plazos de denuncia y la obligación de someterse a instrumentos para mediación en caso de que renegociar uno nuevo. La obligación de someterse al arbitraje era la llave para desbloquear los convenios sin que los trabajadores se queden sin cobertura.

Además, se abre la posibilidad de que, en caso de duda, prevalezca el convenio de empresa sobre un sectorial vigente. Sin embargo, los límites que se pueden fijar en las medidas de flexibilidad extraordinarias (como los cambios de turno) deben estar anclados dentro del acuerdo sectorial, y no del de empresa, como quiere la CEOE, y deben pactarse con los trabajadores.

'No hay que intentar tapar con un acuerdo una mala reforma'. Esta es la opinión del portavoz económico del PP, Cristóbal Montoro, que ayer mismo abogó porque el Ejecutivo saque adelante una reforma de la negociación colectiva 'seria', aunque no cuente con el apoyo de los agentes sociales. Montoro hizo estas declaraciones durante su intervención en el Círculo Ecuestre de Barcelona, en la que también insistió en que la economía española 'no está para fotos' y consideró prescindible el aval de los agentes sociales para reformar la negociación colectiva -que precisamente rige los límites en los que se deben relacionar patronal y sindicatos-. El exministro de Hacienda calificó de 'muy grave' que el Ejecutivo no informe del contenido de las conversaciones -en las que ahora no participa- y pidió cerrar de una vez la reforma.