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La película española que invadió Hollywood

Lanzamiento. Una comedia de animación con guiños a la ciencia ficción es la película española más cara. El largo de animación 'Planet 51' se estrena en 3.500 salas de Estados Unidos el pró

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¿Conoce la película española Planet 51? Jeffrey Katzenberg cambiaba su habitual sonrisa vendedora por un gesto serio. 'Sí, la conozco, le deseo lo mejor', contestaba a Público, entre molesto y evasivo, el pope del estudio americano Dreamworks. La anécdota sucedía el pasado abril en Madrid, cuando hablaba a los medios de las bondades del 3D en la presentación de Monstruos contra alienígenas, el último vástago de la casa que parió a Shrek.

Quizás había recordado lo poco que le gusta la entrada de un nuevo competidor al tablero de las grandes producciones de animación, ahora que Pixar, Disney y la empresa que él preside, Dreamworks, ya no están solos (recuerden Blue Sky, creador de Ice Age, o producciones como Astroboy, de los Imagi Studios de Hong Kong). O puede ser que sólo rememorara un capítulo incómodo que Jorge Blanco, director de Planet 51, se apresuraba hace unos días a explicar.

'Nos decían que el concepto estaba muy bien, pero que éramos españoles y no nos conocía nadie'

'Al principio, nadie nos tomaba en serio, íbamos a los estudios en busca de distribución y nos decían que el concepto estaba muy bien, pero que éramos españoles y no nos conocía nadie. Pero de pronto, y a la vuelta de una de esas visitas a Los Ángeles, nos enteramos de que Dreamworks sacaba a su parrilla de proyectos un título con el mismo argumento que el nuestro, el de una invasión alienígena a la inversa. Lo llamaron They came from Earth', recuerda Blanco. El asunto se solucionó con los abogados de ambos de por medio y la desaparición del proyecto de la página de Dreamworks.

Hoy aquella amenaza a la que pocos daban crédito está apunto de convertirse en el lanzamiento español más ambicioso de la historia. El próximo viernes una película de animación realizada en Alcobendas y financiada 100% con capital español se estrenará en 3.500 salas de Estados Unidos bajo el paraguas del gigante Sony, que tiene los derechos de distribución en el país. Sólo hay un precedente de un lanzamiento tan grueso: Los otros rozó las 1.700 salas.

Lo hará el fin de semana más codiciado del apretado calendario cinematográfico de EEUU: el que antecede a la fiesta de Acción de Gracias, el mismo que el blockbuster Luna Nueva ha escogido para su lanzamiento. Una semana después, el 27 de noviembre, Planet 51 llegará a España para luego empezar su ronda de estrenos en los 170 países donde tiene vendidos sus derechos.

'Para recuperar el dinero invertido la única forma es tener un buen estreno en EEUU'

'Nuestra apuesta real es el mercado americano. El problema de las animaciones es que, para hacer un largometraje y que sea competitivo, necesitas un presupuesto muy grande. No es como el cine independiente, donde con poco dinero puedes conseguir un buen resultado. En animación, es técnicamente inviable. No hay camino intermedio. Para recuperar el dinero invertido la única forma es tener un buen estreno en EEUU', argumentaba Jorge Blanco horas antes de marcharse a Los Ángeles para pasear por la alfombra roja de la premiere de un filme que ha dirigido junto a Marcos Martínez y Javier Abad.

No cabe duda, Planet 51 tiene mucho de mímesis del espíritu americano: no sólo es que el guión sea de Joe Stillman, creador de Shrek, ni que el protagonista sea un astronauta de la NASA y el mundo una réplica de los años cincuenta made in USA, sino que las voces de los protagonistas en la versión inglesa son las de actores de tirón como Dwayne Johnson o Jessica Biel.

Para llegar hasta aquí, Ilion Studios ha emprendido 'un viaje de siete años con momentos muy duros', cuenta el productor del proyecto, Ignacio Pérez Dolset. 'Hemos tenido que construir no sólo una distribución internacional, sino que hemos desarrollado una tecnología propia y creado el estudio desde cero. Además, ya tenemos en desarrollo otras dos películas', añade.

Hace cuatro años, Pérez Dolset empezó a ser un viejo conocido en las aduanas de los aeropuertos estadounidenses. 'He ido una vez al mes a Los Ángeles, a veces, incluso cuatro veces al mes', cuenta. 'En la aduana, no acababan de creerse que estuviera haciendo una película, hasta el punto de que en alguna ocasión googlearon mi nombre para comprobar si era cierto', recuerda. Pérez Dolset pasea y habla por su móvil con Público desde Los Ángeles: '¡Acabo de ver pasar un autobús con la publicidad de Planet 51', grita de pronto eufórico.


Mientras el productor hacía kilómetros en sus vuelos transatlánticos, un equipo de más de 300 profesionales creaba, a destajo, el mundo de Planet 51, uno plagado de alienígenas de piel verde que reciben la visita de un terrícola cobarde. 'Ha sido una apuesta personal y un ejercicio de fe de todo el equipo. Ha habido momentos muy duros, como cuando no sabíamos si iba a salir la distribución', recuerda Blanco.

'Ha sido una apuesta personal y un ejercicio de fe de todo el equipo'

El empujón llegó en 2007, cuando New Line anunció la compra de los derechos de distribución para EEUU. En Alcobendas, hubo brindis y abrazos, hasta que medio año después Warner decidía cerrar su filial indie New Line y, de paso, mandar al garete el acuerdo con Ilion. 'Nos vimos otra vez en el punto cero', recuerda Blanco.

Sin embargo, el ruido había surtido efecto, y Planet 51 había pasado a ser un proyecto sólido y conocido en el viejo Holly-wood. En julio de 2008, Sony anunciaba que se quedaba con los alienígenas españoles y que ese sería su filme estrella para las Navidades de 2009. 'En todo este proceso ha sido clave Handmade Films, la productora británica que se asoció con nosotros por el camino', explica Pérez Dolset. 'Guy Collins, su presidente, es perro viejo y tiene muchos contactos', admite.

De hecho, voces expertas, como las del Hollywood Reporter, se atreven a vaticinar que Planet 51 podría ser para Ilion y Handmade lo que Crepúsculo fue para la pequeña productora Summit: un bombazo para situarse en el mapa mundial de los blockbusters.

Planet 51 es la producción más cara del cine español, por encima incluso de Ágora, de Amenábar

Planet 51 es la producción más cara del cine español, por encima incluso de Ágora, de Amenábar. Esta comedia familiar sobre un astronauta que llega a un planeta alienígena aficionado a la serie B y a la paranoia social costó 55 millones de euros, una cifra astronómica para la media española, pero que nada tiene que ver con los 150 millones de dólares que Dreamworks suele invertir en sus producciones.

Ahora bien, hay que recordar que Planet 51 tiene sólo una semana para campar a sus anchas en la taquilla americana sin un competidor claro. El 25 de noviembre llegará a las salas americanas The princess and the Frog, la apuesta de Disney por una animación a la antigua y un filme que se dirige al mismo público: el siempre lucrativo sector de los chavales de menos de 12 años y, como no, sus sufridos padres.

Sin embargo, Pérez Dolset sabe que por mucho que la taquilla empiece a sufrir a partir del segundo fin de semana, las cuentas están hechas para que Planet 51 sólo tenga que sumar unos 7 millones de euros para cubrir gastos. La habilidad empresarial de los de Ilion ha sido tal que antes de su estreno ya tiene cubiertos casi en su totalidad los 55 millones de euros invertidos. ¿Cómo? A través de la venta de los derechos de distribución en 170 países, pero también de una estrategia de acuerdos comerciales y venta de licencias de la marca que hará que a partir de ahora sea imposible no cruzarse con los alienígenas verdes del Planeta 51. La invasión está cerca.

55 millones de euros
Ha sido el presupuesto de producción de ‘Planet 51’, una cifra a la que hay que sumar los 15 millones de euros que ha costado el videojuego de la película, desarrollado por la empresa Pyro Studios, filial de Ilion. El coste de promoción internacional asciende a 150 millones de euros, una cifra que costean las distribuidoras de la película en los diferentes países en los que se estrenará.

170 países
Ilion ha vendido de antemano su largometraje a 170 países. Quedan por cerrar India -cuyo mercado copado por los ‘productos Bollywood’ es difícilmente accesible, y Japón. La producción llegará a España
el 17 de noviembre.

350 profesionales
Han trabajado en ‘Planet 51’. De estos, más del 70% son españoles y el resto de más de 30 nacionalidades. La media de edad no supera los 30 años.

100 marcas
Ilion ha firmado acuerdos de promoción con más de 100 marcas. Burger King, entre ellas.

“Papá, papá, quiero al astronauta Chuck y una hamburguesa con queso”. O quizás: “Mamá, mamá. Mi helado que sea del sabor Planet 51”. Seguro que Ignacio Pérez Dolset, productor de la película, desea que esa situación se reproduzca hasta el infinito en cada uno de los 170 países donde se va a estrenar su comedia de animación alienígena.
Mucho han hecho para que sea así. Planet 51parte con una campaña de promoción inédita en el cine español. Para empezar, el número impresiona: 150 millones de euros es el presupuesto destinado a la promoción internacional del filme, una cifra que costean cada una de las distribuidoras en los diferentes países.

Luego están los acuerdos comerciales, que sobrepasan el centenar y que harán que los muñecos verdes de la película se regalen en Burger King, sean la imagen de la campaña de Navidad de El Corte Inglés o aparezcan, si hay suerte, en los pasteles navideños franceses. Nesquik, Heinz, Volkswagen o la franquicia americana de helados Dippin’ Dots son algunos de los socios comerciales de los españoles.

Por si fuera poco, la empresa de videojuegos de la que nació Ilion Studios –Pyro Studios, creador de Commandos– ha desarrollado uno que comercializará Sega. “Es hora de que en España nos demos cuenta de que tan importante como la película es la distribución y la comercialización”, aconseja Ignacio Pérez Dolset. Si a alguien le cabía alguna duda de la ambición de los de Ilion, un último ejemplo: el estudio español llegó a un acuerdo para que Chuck, el astronauta que protagoniza su película, luciera el logo de la NASA. El acuerdo no se quedó ahí, y los de Ilion han conseguido enviar a la Estación Espacial Internacional una copia de la película, para un preestreno francamente sideral.