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Peligro de caos aéreo por la guerra en los retrasos

Blanco culpa a las aerolíneas. Pilotos, controladores y Aena se acusan mutuamente

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A menos de un mes de las vacaciones de verano peligra otra vez la paz en los aeropuertos y, por supuesto, la de los pasajeros. Los retrasos aéreos que ha puesto de relieve un reciente informe de Eurocontrol, el organismo supervisor europeo, no se solucionan. Es más, han desvelado la guerra no resuelta en el sector aéreo. El ministro de Fomento, José Blanco, señala a las aerolíneas como las principales culpables, pero admite parte de responsabilidad de la empresa pública Aena.

Según dijo ayer el ministro en el Senado, en respuesta a una pregunta del PP, la puntualidad en los aeropuertos ha mejorado un 17% desde mediados del año pasado hasta este ejercicio, pero ha culpado, basándose en una auditoría de Eurocotrol, a las aerolíneas de ser las causantes del 50% de los retrasos. Y puso como ejemplo que en la Terminal 4 de Barajas, donde opera Iberia, hay diferencias de '22 puntos de puntualidad de una compañía a otra' cuando el sistema de control 'es el mismo'. Aunque reconoció que Aena es la responsable del 25% de los retrasos, informa Europa Press.

Las demoras han disparado las alarmas en el sector turístico que es, junto con las exportaciones, el único que está dando oxígeno a la economía española. Para este verano, el sector prevé un fuerte aumento de turistas. Para atajar esta preocupación, Blanco anunció ayer medidas de organización de recursos para mejorar la puntualidad en diez puntos de cara al verano. Ahora, el 77% de los vuelos llega puntual, de media. Pero en la T-4, la puntualidad baja al 57%, según Aena. Hoy el ministro concretará el plan de acción al responder a una interpelación sobre el asunto en el Congreso.

Tras consultar este diario con todas las partes implicadas, la conclusión es que los retrasos son imputables a todas, que se acusan mutuamente. Pero las aerolíneas son las más señaladas por cambios de planificación en sus plantillas y vuelos (incluidas las cancelaciones) y también por las demoras deliberadas de los pilotos de Iberia, que están negociando el convenio colectivo. El sindicato de pilotos Sepla niega una huelga encubierta.

De fondo, está también la privatización parcial de Aena y de la gestión de las torres de control. Los controladores, otra vez en la picota, claman por la mala gestión de Aena y la falta de personal. Esto último lo reconoció hace poco un alto cargo de Fomento.