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Pemex decide hoy si compra más acciones de Repsol

La mexicana elevó el año pasado su peso al 9,4% pero no ha logrado más influencia en la gestión

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El Consejo de Administración de Pemex tiene previsto reunirse hoy para decidir qué hace con Repsol: si compra más títulos o los vende, tras la ruptura del acuerdo de sindicación de acciones que la estatal mexicana mantuvo con la constructora Sacyr (accionista destacado de la petrolera española, con el 10%) hasta el pasado 20 de diciembre. En septiembre, la mexicana, accionista histórico de Repsol, invirtió cerca de 1.200 millones de euros en incrementar su participación desde el 4,8% hasta el actual 9,4%. El objetivo era hacer valer junto a Sacyr el 30% que controlaban entre ambas.

El problema para Pemex es que se ha quedado sin socio: Sacyr se vio obligada a desprenderse de un 10% de Repsol porque así se lo exigían los bancos para refinanciar su enorme deuda, y el pacto con la mexicana quedó sin efecto. Ahora, la empresa que dirige Juan José Suárez Coppel debe decidir si adquiere más títulos de la primera petrolera española para ganar peso en la gestión. De momento, la estatal mexicana sólo tiene un consejero en Repsol.

Desde que compró más títulos de Repsol, su valor ha subido un 30,5%

A su favor tiene que hay un importante paquete de acciones a la venta: el 10% del que se desprendió Sacyr, que Repsol compró a los bancos y que actualmente está en la autocartera de la petrolera. Esta pretende desprenderse de esa participación en los próximos meses colocándola entre varios inversores (financieros e industriales). En el entorno de Repsol, que confía en vender ese paquete a lo largo de los próximos meses, aseguran que hay varios interesados y confían en que el próximo anuncio de nuevos descubrimientos impulse más la cotización. Desde que el pasado día 20 Repsol se quedó el paquete de Sacyr, este acumula unas plusvalías latentes de 370 millones de euros, gracias a la subida de la cotización bursátil.

En contra de Pemex juega su abultada deuda (más de 31.900 millones de euros), por lo que no es descabellado que pliegue velas y venda parte del 9,4% que controla actualmente. Desde el punto de vista financiero, tiene sentido: desde las compras de acciones de Pemex en septiembre pasado, los títulos de Repsol se han revalorizado un 30,5%.