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La pena de muerte ya no se podrá aplicar en Rusia

Una sentencia del Tribunal Constitucional ruso responde así a una interpelación del Supremo para reanudar la aplicación de la pena capital a partir del 1 de enero de 2010

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La pena de muerte ya forma parte de la historia negra de Rusia. El Tribunal Constitucional ruso ha dictado que no puede reanudar la aplicación de la pena de muerte conforme a las obligaciones asumidas a su adhesión al Consejo de Europa.

De esta manera, Rusia renuncia al asesinato de Estado como forma de condena jurídica, una fórmula que entre las grandes potencias sólo mantienen Estados Unidos y China.De hecho, la pena de muerte está tan arraigada en el país norteamericano que ni el propio Nobel de la Paz, Barack Obama, ha apostado por su completa eliminación.

La sentencia responde a una interpelación del Tribunal Supremo relativa a la posibilidad de reanudar la aplicación de la pena de muerte a partir del 1 de enero de 2010, tras la introducción de jurados populares en todos los entes federados del país.

Sobre la aplicación de la pena de muerte en Rusia pende desde 1996 una moratoria decretada por el entonces presidente Borís Yeltsin, condición impuesta por el Consejo de Europa para aceptar a Rusia en su seno. 

 

Los activistas de los derechos humanos alabaron el veredicto. 'Esperaba que esto ocurriera. Estoy muy contenta con ese fallo, porque se corresponde con la Constitución de Rusia y los compromisos internacionales asumidos por el país', declaró la dirigente del Grupo de Helsinki de Moscú, Liudmila Alexéyeva.

La veterana activista subrayó que la sentencia es 'lógica y correcta', porque 'vivimos en el siglo XXI' y porque 'los países europeos ya no aplican la pena de muerte'. 

El politólogo Gleb Pavlovski opinó que el veredicto del TC es reflejo de la postura solidaria adoptada en este asunto por toda la clase política, pese a que la mayoría de los habitantes, más de un 70%, está a favor de la pena capital, según sondeos. 

Pavlovski subrayó que la sentencia responde a la necesidad de que Rusia cumpla con los compromisos internacionales asumidos, pues 'hoy es imposible vivir en Europa y aplicar la pena capital'.