Público
Público

Pérez-Reverte: "No hay nada más patético que un escritor acabado"

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Arturo Pérez-Reverte acaba de cumplir los 57 y no sabe cuántos años le quedan "de vida operativa", pero espera que el día que no tenga nada que decir algún amigo se lo haga ver porque "no hay nada más patético que un escritor acabado que sigue escribiendo".

"Prefiero retirarme a tiempo y dedicarme a leer y navegar. Yo soy un marino lector que accidentalmente escribe novelas", afirma Pérez-Reverte en la entrevista que concede a Efe con motivo de los 15 años de "El Club Dumas", una de sus obras de mayor éxito y de la que ahora Alfaguara publica una edición conmemorativa.

Este escritor pertenece a ese grupo de novelistas que tienen "muchas cosas para contar y poca vida para contarlas". "Mi problema -afirma- es elegir qué historias cuento y cuáles van a morir conmigo, porque no sé cuánto tiempo me queda. Y eso es duro".

Como mucho, el autor de "La Reina del Sur" cree que tendrá "quince o veinte años" para desarrollar sus proyectos, "y eso supone unas seis u ocho novelas, de las cuales un par de ellas tienen que ser del capitán Alatriste, para cumplir mi compromiso con los lectores".

Eso le preocupa y, por tanto, debe elegir "muy bien" cada nuevo libro, como la novela que ha comenzado ya a escribir y que espera publicar en 2010.

Pérez-Reverte prefiere no adelantar nada de esa novela, salvo decir que "es compleja, de muchos personajes y tramas superpuestas". No es tan reflexiva como "El pintor de batallas", pero "tampoco es de acción totalmente. Tiene de todo", asegura.

Como le sucedió con "El Club Dumas" y con todas sus demás obras, está "leyendo como un animal" para su nueva novela. "Raro es mi libro que no tiene detrás un trabajo inmenso", comenta el escritor, que se levanta "a las seis de la mañana" y escribe "hasta las cinco de la tarde".

Este periodista, que antes de dedicarse de lleno a la literatura fue reportero de guerra durante 21 años, es "un lector contumaz", pero no se considera "un ratón de biblioteca, ni un tipo que hable de literatura en tertulias de escritores".