Público
Público

Periodistas italianos protestan contra una ley antiescuchas

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Numerosos periodistas italianos se manifestaban el jueves en protesta contra una ley que limita los pinchazos telefónicos de la Policía e impone multas a las organizaciones de prensa que publiquen transcripciones de las mismas, diciendo que ayudaría a los delincuentes y amordazaría a la prensa.

El primer ministro, Silvio Berlusconi, magnate de los medios de comunicación de centro-derecha, afirma que la nueva norma se impone para proteger la intimidad.

Más de 1.000 periodistas y otras personas que se oponen a la ley se manifestaron en la piazza Navona de Roma en una protesta organizada por la Federación Nacional de la Prensa Italiana (FNSI). También hubo protestas en Milán y otras 30 ciudades, dijo el sindicato.

"Estamos haciendo todo lo que podemos para evitar esta mala ley. Es una ley que es peligrosa para nosotros y también para la sociedad civil", dijo el presidente del FNSI, Roberto Natale.

Las protestas contaban con el apoyo de los partidos de la oposición y de la Federación Europea de periodistas. El sindicato italiano ha convocado una huelga el 9 de julio en protesta por la norma.

Los partidos de la oposición acusan a Berlusconi de tratar de encubrir la corrupción con una ley hecha a medida que sigue a varias normas aprobadas para blindarse de ser procesado mientras gobierna.

Los fiscales dicen que la ley merma su capacidad de trabajar y el Departamento de Justicia de Estados Unidos ha expresado su preocupación por el efecto que pueda tener en investigaciones conjuntas sobre el crimen organizado.

El Senado aprobó la norma el mes pasado. El 29 de julio será votada en la Cámara Baja.

Según la ley, los magistrados pueden ordenar escuchas sólo si tienen evidencias serias de que se ha cometido un delito. Los pinchazos tendrían que ser aprobados por un comité compuesto por tres jueces y estarían 75 días en vigor. Sólo se podría renovar en periodos de tres días.

Los medios de comunicación tendrían prohibido publicar transcripciones o resúmenes. También tendrían restringido informar sobre un caso hasta que concluya la investigación preliminar, algo que puede llevar años en el lento sistema judicial italiano.

Se estima que unas 120.000 líneas de teléfono fueron pinchadas el año pasado en Italia en investigaciones.

El proyecto de ley lleva meses languideciendo en el Parlamento, pero el Gobierno lo rescató después de que los diarios publicaran transcripciones filtradas de una investigación de sobornos de alto nivel sobre contratos de obras públicas que ha salpicado al Gobierno de Berlusconi.