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El perro de Bush lo da todo en su último vídeo navideño

Las mascotas presidenciales de Bush, Obama y Putin se convierten en protagonistas e incluso tienen su propio rincón en Internet

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Si tuvieramos que hacer una lista de los perros más famosos de la historia de la humanidad, seguramente nombraríamos a clásicos como Scooby Doo, Snoopy, por supuesto Lassie... pero no podría faltar Barney, el perro del actual, por poco tiempo, presidente de los Estados Unidos George Bush. En una fechas tan señaladas, la Casa Blanca no podía dejar escapar la oportunidad para dar el último adiós al perro de Bush en forma de vídeo. En esta cinta navideña aparece el can rodeado de estrellas del deporte como el nadador Michael Phelps o la gimnasta Nastia Liukin, además de los fieles actores de reparto, George Bush y su familia. Este será el último vídeo protagonizado por Barney, que tiene hasta su propia sección en la página oficial de la Casa Blanca.

Una de las últimas noticias que tuvimos de Barney fue el mordisco que propinó a un periodista que intentó acariciarlo durante uno de sus últimos paseos por los jardines de la sede del gobierno. "Parecía muy bueno y amigable. Me agaché para acariciarle y me mordió", dijo el periodista tras el incidente. Quién sabe, si por la derrota republicana a manos del presidente electo Barack Obama. Un Obama que tuvo que pasar por la difícil tarea de elegir al perro presidencial, si cabe más complicada tras el listón tan alto de protagonismo y popularidad impuesto por Barney. Obama prometió durante la campaña electoral a su hija Sasha, de 7 años, y Malia, de 10, un cachorro, que según detalló sería rescatado de algún refugio de animales.

Al final, el demócrata escogió un perro peruano sin pelo que, desde muy temprana edad, pierde los dientes. Este can, muy popular entre los Incas, cumplía el requisito de no provocar alergia a la hija mayor de Obama. Esta elección dejó sin posibilidades a Happy (Feliz), un perro de la asociación El Refugio, con el que querían fomentar, a través de esta campaña, la adopción de perros y gatos en la Comunidad de Madrid. La elección del perro de la familia Obama desató una polémica en la red , ya que los internautas comenzaron a opinar sobre el color y la raza que debía tener el can, o a recomendar al presidente que optara por recoger alguno de la calle.

Por último, y para cerrar el círculo de excentricidades perrunas nos econtramos con la perra de Putín . El primer ministro ruso, colocó un GPS a su labrador negro para poder controlar todos sus movimientos. "Se la ve triste", le dijo Ivanov a su amigo Putin, "su vida en libertad se acabó", sentenció.  Putín le contestó que la perra "está meneando la cola, eso significa que le gusta".