Publicado: 14.08.2014 09:55 |Actualizado: 14.08.2014 09:55

El PIB de Alemania cae y el de Francia se estanca

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La economía de la Eurozona está más débil de lo estimado, a la vista del comportamiento de sus grandes potencias. Este jueves se han conocido los datos del PIB de las dos mayores economías, Alemania y Francia, con un resultado decepcionante e inesperado: la economía alemana cae y la francesa se estanca.

Hace una semana se conoció que el PIB de Italia, la tercera mayor economía de la región, está nuevamente en recesión. En su última comparecencia mensual, el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, ya avisó que la Eurozona está sufriendo el impacto de las tensiones geopolíticas internacionales, que están debilitando su economía más de lo esperado. Los analistas coinciden en que con tanta incertidumbre sobre Rusia y los pro, es improbable un rebote rápido.

El Producto Interior Bruto (PIB) alemán bajó un 0,2% intertrimestral en el segundo trimestre tras un aumento del 0,7% entre enero marzo, según datos provisionales publicados el jueves por la Oficina Federal de Estadística. Se trata del primer descenso de la economía alemana en más de un año y se debe a la ralentización del sector exterior y la caída de las inversiones. En términos interanuales y corregido del efecto de la inflación, el crecimiento de la tasa de PIB sufre un brusco frenazo al colocarse en el 0,8% en el segundo trimestre frente a un aumento del 2,5% del trimestre anterior.

Por su parte, la economía francesa estuvo estancada en el segundo trimestre del año, al igual que en el primero, según la primera estimación publicada por el Instituto Nacional de Estadística (Insee). En el conjunto del año, Francia acumula un crecimiento de apenas 0,3%. El PIB entre abril y junio registró una caída de las inversiones en empresas (-0,8% respecto al primer trimestre) y un déficit en el comercio exterior, que le resta un 0,1 puntos de PIB a la economía gala. Aumentó, sin embargo, el gasto público (+0,5%) y el gasto de los hogares (+0,5%). El dato avanzado por el Insee llevó al Gobierno a reconocer que Francia no cumplirá sus objetivos de crecimiento y déficit en 2014 y 2015, señaló en una columna publicada por Le Monde el ministro de Finanzas, Michel Sapin.

Italia, la tercera economía de la zona euro, volvió a la recesión por tercera vez desde 2008 en el segundo trimestre, contrayéndose un 0,2% y presionando al primer ministro, Matteo Renzi, a completar unas reformas estructurales que prometió.

Roma y París han intentado a inclinar la política de la UE hacia el empleo y el crecimiento en vez de fomentar la reducción de la deuda. Alemania y otros han mostrado que sólo toleran ese debate hasta cierto punto.

El deterioro de la actividad en Alemania e Italia y la parálisis que afecta a Francia han llevado al conjunto de la economía de la zona euro al estancamiento en el segundo trimestre del año en relación con los tres primeros meses, cuando había crecido un 0,2%. En términeos interanuales, el PIB de la Eurozona crece un 0,7%, lo que supone una desaceleración de dos décimas.

Los datos de los países europeos muestran, curiosamente, que la antes atribulada España es la que muestra mejor comportamiento, con un avance trimestral del 0,6%. Algunos analistas han puesto en cuestión esta cifra, que no se compadece con el comportamiento general de la UE, y, en todo caso, dudan que se pueda mantener, a la vista del peor comportamiento que está observando el sector exterior (que hasta ahora era el motor de la reactivación de la economía española), que puede empeorar por el debilitamiento de los socios comunitarios (a donde van más del 70% de las exportaciones).

De todos los países de la UE, el Reino Unido fue el que más creció en el segundo trimestre, con un 0,8%, un dato que repite desde el tercer trimestre de 2013, con excepción del cuarto, en el que su PIB creció una décima menos, un 0,7%. Estonia salió en el segundo trimestre de la recesión al crecer su economía un 0,5% tras dos trimestres seguidos en terreno negativo, y Holanda logró superar la contracción del 0,4% que experimentó entre enero y marzo para volver a crecer, con un 0,5%. Rumanía se sumergió a finales de junio en una recesión técnica al decaer su PIB un 1,0% tras contraerse éste un 0,2% ya en el primer trimestre del año. Portugal, regresó al crecimiento con un avance de su PIB del 0,6% tras un primer trimestre en negativo, al igual que Suecia (0,2%). Finlandia salió de la recesión al crecer un ligero 0,1%, mientras que Chipre, bajo un programa de rescate, permanecía a finales de junio en recesión.

A la débil actividad económica en la UE se suma una inflación a la baja, motivo también de preocupación para las autoridades económicas. La tasa interanual de IPC de la eurozona La inflación interanual bajó una décima en julio hasta el 0,4 % en la zona del euro, la tasa más baja desde octubre de 2009, mientras que en el conjunto de la Unión Europea (UE) disminuyó también una décima hasta el 0,6 %, informó hoy Eurostat, la oficina comunitaria de estadística.En julio de 2013, la inflación interanual se situaba en el 1,6 % en los socios de la moneda única y en el 1,7 % en toda la Unión.
La tasa de inflación mensual fue del -0,7 % en julio en la eurozona y del -0,5 % en la UE.

La economía de la zona euro crecerá una décima menos de lo previsto este año, según el consenso de los expertos consultados por el Banco Central Europeo (BCE), que ahora auguran una expansión del PIB de la región del 1% en 2014, mientras han mantenido estable el pronóstico para 2015, cuando esperan que la eurozona crezca un 1,5%. Los participantes en la última encuesta elaborada por el instituto emisor entre expertos en previsión económica advierten de que los riesgos para las previsiones macroeconómicas de la eurozona se inclinan a la baja y se relacionan principalmente con el impacto de las tensiones geopolíticas y una debilidad mayor de lo esperado de la demanda externa. "Según los encuestados, los riesgos están relacionados principalmente con el impacto de tensiones geopolíticas como las de Ucrania y Oriente Próximo, así como con la menor demanda externa, en gran parte desde China y EEUU", señala el BCE en su boletín mensual de agosto. No obstante, a pesar de estos riesgos a la baja, los expertos consultados por el BCE han mejorado una décima, hasta el 1,8%, su expectativa de crecimiento para la eurozona a más largo plazo.

En cuanto a la evolución de los precios, los analistas consideran que el entorno desinflacionario tendrá un mayor impacto del previsto el trimestre anterior y han rebajado sus pronósticos de inflación en la zona euro. En concreto, para este año esperan que los precios registren una subida anual del 0,7%, dos décimas menos que en mayo, mientras que en 2015 la tasa de inflación sería del 1,2%, frente al 1,3% del pronóstico anterior.

Por otro lado, los expertos consultados por el BCE han mejorado sus pronósticos para el mercado laboral de la eurozona, ya que ahora esperan que la tasa de paro de la región se sitúe este año en el 11,6%, dos décimas por debajo que en la encuesta de mayo. Asimismo, las previsiones de los analistas apuntan también a una reducción del desempleo en 2015, cuando la tasa de paro bajaría al 11,3%, frente al 11,5% previsto con anterioridad, mientras que a más largo plazo los expertos confían en que el paro baje hasta el 9,4%.

Los resultados de la encuesta de expertos en previsión económica no se corresponden con las propias previsiones de la institución. Los últimos pronósticos del BCE estiman que la eurozona crecerá este año un 1% y un 1,7% en 2015. En el caso de los precios, las proyecciones del BCE apuntan a una inflación del 0,7% en 2014 y del 1,1% en 2015.