Público
Público

Pierre Bergé asegura que la moda no le interesa y "la alta costura está muerta"

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Sin el talento financiero de Pierre Bergé, quizá la firma Yves Saint Laurent jamás hubiera alcanzado tanto éxito, hoy la pareja y colaborador del modisto asegura que "no me interesa la moda, me apena que la alta costura esté muerta".

Bergé ríe tímidamente cuando se le pregunta por la moda de hoy en día. "Me temo que los diseñadores se olvidan de que una prenda está hecha para ser llevada", dice en una entrevista con EFE.

"Las prendas no nacen para ser fotografiada, ni para acabar en un museo" puntualiza Pierre Bergé, que está en Madrid con motivo de la inauguración de la exposición dedicada a los 40 años de carrera de Yves Saint Laurent.

A sus 81 años, Bergé, de exquisita educación y tímida sonrisa, se ocupa de la Fondation Pierre Bergé-Yves Saint Laurent, además de dirigir sus propias empresas, escribir libros, defender los derechos de los homosexuales o supervisar la retrospectiva de Yves Saint Laurent que se inaugura el próximo 6 de octubre en la Fundación Mapfre.

"Es una retrospectiva magnifica, que cuenta con una selección de 150 piezas, piezas que Yves Saint Laurent jamás ideó pensando en que se exhibieran en un museo", explica Bergé.

"El hilo conductor de la exposición es la concepción que el diseñador tenía de cómo debía vestir una mujer", dice Bergué, quien desvela que "cuando el modisto estaba aprendiendo junto a Chistian Dior, allá por 1962, ya estaba convencido de que se convertiría en uno de los diseñadores más grandes, y se miraba en espejos tan fabulosos como Coco Chanel, Balenciaga y, por supuesto, Christian Dior".

"La exigencia y el rigor en el trabajo le obligaban e estar pendiente exclusivamente de sus creaciones", cuenta Bergué, que define al diseñador como "obsesivo".

Amaba a las mujeres y las mujeres eran su universo. "Siempre hacía ropa de mujer, siempre la misma cosa, pero siempre era otra cosa, una novedad que sorprendía", dice.

El estilo Yves Saint Laurent no ha pasado de moda porque el artista percibió y entendió lo que deseaba la mujer. "Eran prendas cómodas que le facilitaran la rutina cotidiana como conducir, así comenzó a afeminar prendas tan masculinas como el chaquetón , el 'blazer' o el pantalón", cuenta.

"El estilo Yves Saint Laurent es un encuentro entre el creador y todas las mujeres, mujeres que están en la vida, que ni son frívolas, ni son objetos de moda como lo fueron en el pasado y lamentablemente hoy en día también, desvela.

Elegancia es una palabra que no le gustaba nada a Saint Laurent, la consideraba pasada de moda. "Más que la elegancia le interesaba la actitud de la mujer y su manera de vivir. Consideraba que el término elegante era más propio de las mujeres ricas y ocasiones, una prototipo de mujer que no combinaba con la filosofía de la firma", apunta.

No hay que olvidar que el creador del esmoquin femenino, el traje de chaqueta o el chaquetón, colaboró amablemente en la liberalización de la mujer. "Un día me dijo Saint Laurent: si la moda modo solo sirve para vestir a mujeres ricas, se retiro", afirma.

"Desde la era Saint Laurent la moda esta estancada, no hay nada nuevo, no influye ni aporta nada", afirma Bergé, quien asegura que hoy hay costureros con talento, pero ninguno ha sido capaz de mover la moda. Habrá que esperar mucho para ver un cambio".

Considera que en cuestiones de moda está todo inventado. "No me interesan los desfiles, no me aportan nada".

De todas la prendas creadas por Yves Saint Lauren, Bergé adora el esmoquin, "la primera prenda masculina que mi compañero robó al hombre. Reconozco que ese día todo cambio, la sociedad tomo conciencia de que la mujer adquiría poder".

En cuanto a la alta costura, Bergé explica que "en realidad solo hay dos o tres casas que confeccionan alta costura, prendas que les sirve más que nada para vender cosméticos y corbatas".

"Ahora no hay vida social que invite a lucir alta costura, esa vida está obsoleta y no puede ir contra la vida", asegura Bergé, quien concluye la entrevista parafraseando a su compañero sentimental "los paraísos más hermosos son los que se han perdido".

Por Carmen Martín.