Publicado: 17.02.2014 16:23 |Actualizado: 17.02.2014 16:23

Piquetes de la planta de Coca-Cola en Fuenlabrada bloquean la salida de camiones del almacén de Leganés

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Los camiones de la plataforma de distribución de Coca-Cola en Leganés (Madrid) no han salido a hacer el reparto a primera hora de este lunes después de que se concentraran en las instalaciones piquetes informativos de la planta de Fuenlabrada, una de las cuatro que el embotellador único de la marca en España, Coca-Cola Iberian Partners, cerrará durante el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que pretende llevar a cabo.

Según fuentes próximas a Coca-Cola Iberian Partners estos piquetes informativos "han impedido la salida" de algunos camiones y "han pinchado alguna rueda", lo que "no ha supuesto una incidencia grave en cuanto al reparto".

Algo que desmienten los trabajadores de la planta embotelladora de Fuenlabrada, en huelga desde el día 31 de enero. Aseguran que han acudido a la plataforma distribuidora para buscar el apoyo de sus compañeros han asegurado que más de un centenar de camiones "se han solidarizado" y no han salido a repartir.

Esta es la primera intervención de piquetes desde que comenzó la huelga indefinida contra el cierre de la fábrica y los despidos, y llega a cuatro días de que termine el periodo legal de consultas entre los representantes de los trabajadores y la dirección de Coca-Cola Iberian Partners sin que se hayan producido acercamientos de posturas ni acuerdos.

En declaraciones, un trabajador ha asegurado que los piquetes informativos han "convencido" a sus compañeros de que la próxima vez les puede tocar a ellos el verse afectados por un ERE como el que ha planteado Coca-Cola Iberian Partners,que contempla 750 despidos, 500 recolocaciones y el cierre de la plantas de Fuenlabrada, Colloto (Asturias), Palma de Mallorca y Alicante.

Asimismo, ha asegurado que han conseguido cortar la distribución y que "Madrid está desabastecido a nivel de hostelería", al tiempo que ha señalado que no tiene constancia de ningún incidente.

Mientras la distribución en Madrid quedaba paralizada, otros representantes de los trabajadores de las fábricas españolas se han concentrado frente a la sede de Coca-Cola Iberia para registrar una solicitud de reunión con el presidente, Marcos de Quinto, este mismo día.

De Quinto ha cambiado la agenda que tenía prevista y se ha visto con los representantes de los trabajadores durante una hora aproximadamente, entre las 12.00 y las 13.00, según ha informado la empresa. Según fuentes de la multinacional, De quinto les ha pedido que se sienten a negociar con la empresa para alcanzar "el mejor acuerdo posible para todos" sobre el Expediente de Regulación de Empleo (ERE).

Pese a los esfuerzos -tanto del embotellador del refresco como de la multinacional- por desvincular a Coca-Cola Company de la aplicación del ERE, los empleados de Coca-Cola Iberian Partners tienen claro que esta operación y sus consecuencias para los puestos de trabajo es fruto de una directriz de Atlanta, donde la multinacional tiene su sede.

En la reunión con De quinto, éste a mostrado "respeto por los trabajadores", "confianza en el embotellador" y la petición de que dediquen el tiempo que queda de aquí al viernes a "sentarse a negociar para llegar al mejor acuerdo posible para todos".

La compañía, de capital 100% español tras la fusión de siete empresas embotelladoras en una única compañía, ha ofrecido 500 puestos nuevos a cubrir mediante recolocaciones, la posibilidad de ofrecer cerca de 350 prejubilaciones y medidas de adscripción voluntarias, afirma en embotellador único, con lo que podrían limitarse a unos 400 despidos finalmente, para los que han hecho una primera oferta de indemnización de 30 días por año trabajado con un tope de 18 mensualidades.

Por su parte, los sindicatos no aceptan estos términos de negociación al entender que el ERE es "injusto" al tratarse de una empresa con unos beneficios de 900 millones de euros durante el último ejercicio. Piden que se retiren los despidos y los cierres de plantas porque "todas son productivas y viables independientemente".

En este sentido, la compañía insiste en la necesidad de esta medida como "absolutamente racional y lógica después de fusionar siete empresas en una". Afirma que con este ajuste ganarán eficiencia y optimización de recursos que permitan a la compañía liderar el mercado nacional como primera empresa agroalimentaria de España, y posicionarse en el corto plazo en condiciones de competir en el exterior. "No abordar este proceso reorganizativo en este momento, supondría poner en riesgo la viabilidad de la compañía en el corto plazo", advierten.