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El plan de austeridad del Gobierno no convence a S&P

Nuevo aviso de la agencia, que mantiene su perspectiva negativa sobre España

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La agencia de calificación Standard & Poors (S&P) mantiene la perspectiva "negativa" sobre la solvencia a largo plazo de España y reclama la adopción de medidas "más agresivas y tangibles por parte de las autoridades" frente a los desequilibrios fiscales y económicos del país. La agencia mantiene así la opinión que ya expresó el 9 de diciembre, cuando rebajó la perspectiva de la calificación de España a "negativa", desde "estable".

El plan de ahorro de gastos del Gobierno parece no haber convencido a la agencia. S&P calcula que el déficit público español alcanzará en 2013 el 5% del PIB, frente al 3% que estima el Gobierno en su plan de austeridad. De acuerdo con esa hipótesis, España no cumpliría con el Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la zona euro. S&P augura que la deuda pública española se incrementará hasta el 80% del PIB en 2012.

Asimismo, prevé un crecimiento de la economía "mucho más débil" de lo pronosticado por el Gobierno, por la previsible atonía de los ingresos fiscales. La agencia augura un repunte del 0,6% entre 2010 y 2013, frente al 1,5% previsto por el Ejecutivo.

Confianza de Salgado

La ministra de Economía, Elena Salgado, descartó ayer que España vaya a entrar en una fase de W, que equivale a retrocesos en el crecimiento tras un breve periodo de expansión. "El crecimiento del segundo trimestre será superior al del tercer trimestre, pero se recuperará en el cuarto sin ningún problema", dijo Salgado, que admitió así el impacto de la subida del IVA del próximo 1 de julio.

No habrá "ningún trimestre de crecimiento negativo este año", apostilló la vicepresidenta, que descartó una bajada de la nota de la deuda española (rating): "Tenemos una historia impecable del pago de intereses de nuestra deuda pública y, además, estamos en unos niveles muy bajos de deuda". Salgado dijo no tener "ninguna preocupación" respecto a una posible subida de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE).