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El plan para una calle "Bettino Craxi" causa polémica en Italia

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Un plan para ponerle a una calle el nombre del ex primer ministro Bettino Craxi ha causado controversia en Italia, que sigue dividida 10 años después de su muerte sobre si recordarlo como un gran hombre de Estado o como un delincuente corrupto.

Craxi, el primer ministro que más tiempo ha estado en el cargo en Italia hasta la llegada de Silvio Berlusconi, se convirtió en un símbolo de los escándalos de corrupción de "Tangentopoli" en la década de los 90. Fue condenado en ausencia después de huir a Túnez, acosado por los cargos.

El debate sobre el lugar del líder socialista en la historia italiana irrumpió de nuevo esta semana cuando el alcalde de Milán propuso poner su nombre a una calle o a un parque en su honor para celebrar el décimo aniversario de su muerte en Túnez en 2000, lo que provocó la ira de una de las principales figuras de la oposición.

"Si quieren realmente tener la placa, deberían escribir 'Bettino Craxi, político, condenado, fugitivo' porque esa es la historia de esta persona", dijo Antonio Di Pietro, un líder de la oposición que llegó a la fama como fiscal anticorrupción en el escándalo "Tangentopoli".

que fue tanto amigo personal como beneficiario de las políticas empresariales de Craxi - atacaron a Di Pietro por "insultar" su legado y los periódicos especulaban sobre por qué otros líderes de la oposición habían mantenido silencio sobre el asunto.

llamemos no sólo a una calle Bettino Craxi en su Milán natal, sino en muchas calles y plazas italianas", dijo el ministro del gabinete Gianfranco Rotondi.

"Sólo entonces podrá Italia rendir homenaje y recordar su legado".

Berlusconi, que ha mantenido un perfil bajo desde que recibió un golpe en la cara este mes, ha elogiado en el pasado a Craxi como un gran estadista que llevó a Italia a la escena mundial y combatió con éxito la alta inflación.

Una encuesta informal de la televisión italiana Sky TG24 mostró el miércoles que los italianos están divididos exactamente a la mitad sobre si era adecuado poner el nombre de Craxi a una calle.

Primer ministro entre 1983 y 1987, Craxi fue condenado en dos casos y tenía otras investigaciones pendientes por cargos de financiación ilegal del partido, el delito central de los escándalos de corrupción de los 90. Él argumentó que todos los partidos disfrutaron de financiación ilegal.

Poco antes de que Craxi huyera a Túnez en 1994, una agitada multitud le lanzó monedas y le gritó "ladrón" cuando salía de su hotel de Roma. Murió en Túnez de un ataque al corazón, resentido porque no se le permitió pasar sus últimos días en Italia como un hombre libre.

Massimo Pini, un empresario italiano que escribió una biografía de Craxi, dijo que el líder italiano nunca volvió a casa porque tenía miedo de ser envenenado en su celda.

"Estaba convencido de que en Italia le hubieran arrojado en prisión de una manera humillante. Y de que antes o después se le administraría una taza de café", dijo Pini al diario Corriere della Sera.