Publicado: 08.06.2014 00:00 |Actualizado: 08.06.2014 00:00

El plan para robar el dinero de Soriano pasaba por medio mundo

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El secuestro del expresidente del Valencia C.F., Vicente Soriano, supuestamente organizado por su antecesor en el cargo, Juan Bautista Soler, tenía como objetivo cobrar los cerca de 90 millones de euros que el segundo no conseguía cobrar del primero por la venta de las acciones del equipo de fútbol.

Arruinado y obsesionado, Soler pudo concebir la idea de secuestrar a su examigo con la ayuda de presuntos delincuentes de los bajos fondos de Valencia. Al parecer, Soler estaba convencido que Soriano guardaba dinero en metálico en la caja fuerte de su vivienda particular. El resto, lo obtendrían de las cuentas que -sospechaba- su deudor tenía en el extranjero, algunas en paraísos fiscales.

Tenían previsto sonsacar al secuestrado la relación de cuentas que tenía en el extranjero para hacerse con todo el dinero, según el testigo

Esta es la historia del plan que tenía el grupo para esconder el dinero, según consta en el sumario a partir de las declaraciones realizadas por un testigo protegido. Si el objetivo de todo este supuesto plan criminal perseguía hacerse tanto con el dinero en metálico que Vicente Soriano podría guardar en la caja fuerte de su casa-despacho del centro de Valencia, como la fortuna que se le atribuye poseer en cuentas opacas en el extranjero, resulta imprescindible saber cuál era el presunto plan urdido por la presunta banda para poner el botín a buen recaudo.

Rachid, el testigo protegido, aseguró al juez el pasado 25 de abril que Soler le facilitó una hoja donde estaban impresas unas "cuentas bancarias ucranianas": iban a ser el destino inicial del dinero robado a Soriano fuera de España. El dinero en metálico que planeaban obtener -fruto del supuesto desvalijamiento de la caja fuerte del ex presidente del Valencia CF y estimado en 15 millones de euros- lo guardarían en un piso propiedad del hijo de Juan Soler, al que Rachid denomina "piso franco": "El dinero lo dejaremos aquí, sobre este armario", afirma Rachid que dijo Soler en una de las visitas al piso, ubicado junto al Mercado de Colón de Valencia.

Para ejecutar este plan Rachid debía entregar este papel a los sicarios colombianos contratados para secuestrar a Soriano y trasladarlo sedado a Francia dentro de una caravana. La idea era tenerlo primero retenido dos días en un bajo comercial de la localidad valenciana de Alfafar, donde supuestamente prepararían a la víctima para este inquietante viaje. Bajo comercial que, por otra parte, nunca fue alquilado, tan solo visitado por el chófer y amigo del testigo protegido. Según el relato de Rachid, los colombianos terminarían su trabajo en algún punto cercano a la frontera hispano-gala, entregando la caravana con el ex presidente valencianista en su interior a otro grupo criminal.

Este otro grupo recibiría a Soriano, vivo, junto a la famosa hoja con las cuentas bancarias, para realizar ya el trayecto final a un lugar indeterminado del interior de Francia. Allí, tenían previsto sonsacar al secuestrado la relación de cuentas que tenía en el extranjero y consumarían la operación de hackeo o "de artificio informático", mediante la cual transferirían la totalidad de los saldos de las "cuentas secretas de Soriano" a las de Ucrania, siempre según el relato del testigo protegido.

El documento donde figuran las famosas "cuentas bancarias ucranianas", suscita una serie de dudas muy relevantes. Para empezar, no son dos las cuentas; es sólo una la abierta en Ucrania y, además, condicionada de tal modo que ponen en duda su eficacia para estos planes delictivos, ya que dejarían un rastro fácil de investigar.


Según el documento al que ha tenido acceso Público, la cuenta de Ucrania facilitada por Rachid a la Policía, con el numero COBADEFF-2600934113222 pertenece en realidad al Diamond Bank, una entidad bancaria de Nigeria, que tiene una sucursal en Kiev, en el número 10 de la Plaza del Mercado, de la capital ucraniana.

¿Es posible que un banco ubicado en la capital ucraniana, en pleno conflicto civil, disponga de 100 millones de euros en metálico?Según esto, existen en el documento lo que parecen unas instrucciones, por las cuales se designan sendas entidades bancarias para actuar de intermediarias, presumiblemente, como paso previo a la transferencia de cualquier suma teniendo como destino final el banco nigeriano, cuya sede central está en la ciudad de Lagos, en la costa de Nigeria.

Ambas entidades bancarias intermediarias son alemanas. Una es el "Commerzbank AG", en su oficina de Kaiserplats, en Frankfurt (Alemania) con el Swift COBADEFF ACCT 400886740000 y la otra es el "Deutsche Bank - Trust Company Americas USA", ubicada en Nueva York, en pleno Wall Street, con el Swift BKTRUSS33 ACCT 04452215.

Una vez el dinero hubiera salido supuestamente de las misteriosas cuentas de Vicente Soriano hacia Kiev, vía Frankfurt o Nueva York, sólo queda coger la pasta y correr, atendiendo al relato del testigo protegido. Según esto, dice Rachid a la policía y al juez, "el abogado Juan Carlos Navarro se encargaría de sacar el dinero y llevarlo en coche a España" (sic).

Llegados a este punto, surgen nuevas incógnitas acerca de la credibilidad del plan. Sin duda, hay muchos aspectos de la historia contada por el testigo protegido que resultan en algunos casos curiosas, y en otros inverosímiles. Así, en el caso de que la transferencia multimillonaria desde las supuestas cuentas de Soriano hubieran llegado a su destino, cabe preguntarse: ¿es posible que un banco ubicado en la capital ucraniana, en pleno conflicto civil disponga de 100 millones de euros en metálico disponible para que se los lleve un señor por ventanilla? Y suponiendo que ello sea posible, queda pendiente la logística: 100 millones de euros, en billetes de 500, pesan alrededor de 220 kilos de peso, según el estudio realizado por el matemático Juan Francisco Guirado Granados.

El banco tendría que tener un palé lleno de billetes listo para entregar a clientes especiales. La operación requiere introducirlos y camuflarlos en un coche, acomodando los fajos, y después, hay que recorrer más de 3.500 kilómetros por carreteras de todo pelaje, atravesando gran parte de Ucrania, hasta la frontera de Hungría, cruzar el país y hacer lo propio después con Eslovenia, Italia, Francia y por fin España, hasta Valencia. Toda una aventura de alto riesgo, con fronteras que cruzar y sujetos a toda clase de imponderables que hacen este relato increíble.