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La Policía desaloja con amenazas un edificio ocupado en defensa del Patio Maravillas

Decenas de ciudadanos y miembros de colectivos vinculados al Patio Maravillas han permanecido durante horas en el inmueble madrileño para demostrar que el Ayuntamiento de Ana Botella "cuenta con espacios públicos" que no quiere cederles

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Los concentrados, frente al inmueble ocupado este lunes. Twitter, Marc G. Olabarría

Decenas de personas han ocupado este lunes un edificio madrileño abandonado para protestar contra la amenaza de desalojo del conocido Patio Maravillas, en el centro de la capital, y para mostrar, de paso, que el Ayuntamiento sí cuenta con inmuebles de titularidad pública, aunque no quiera cedérselos a los más de cincuenta colectivos que hoy se reúnen en el Patio.

De hecho, según han relatado los concentrados a Público, tenían previsto continuar con la protesta durante toda la noche, pero los cerca de cincuenta policías desplegados en la calle Hermanos Álvarez Quintero han amenazado con desalojar por la fuerza. "Incluso llevaban una herramienta para hacerlo", asegura a Público Pablo Padilla, miembro del colectivo que regenta el Patio Maravillas y de Juventud Sin Futuro. "Nos han dicho que o salíamos por las buenas o entrarían igual, que habría identificaciones y detenciones", ha relatado otro de los presentes poco después de salir del edificio, pasadas las 10 de la noche de este lunes.

La ocupación de un antiguo inmueble de titularidad pública abandonado desde hace años, efectuada "de forma pacífica" según los concentrados, ha sido el último acto de la protesta que pasadas las 7 y media de la tarde partía en forma de manifestación desde la céntrica Plaza del 2 de Mayo, para clamar contra la amenaza de desalojo que pende sobre el Patio Maravillas, en la Calle Pez del mismo barrio, Malasaña. 

A primera hora eran cerca de dos mil personas según los concentrados, pero los agentes de la Policía Municipal y posteriormente los UIP han dispersados a los concentrados, acordonando la zona y vetando el paso a los viandantes. "La Policía enviada por Cifuentes [Cristina Cifuentes, delegada del Gobierno en Madrid] no dialoga, hace abuso de su autoridad", critica el portavoz del Patio Maravillas.

"La Policía enviada por Cifuentes no dialoga, hace abuso de su autoridad", critica Padilla

Como explica Padilla a este diario, la denuncia contra la ocupación del edificio en la Calle Pez, propiedad de una empresa privada, fue interpuesta en un juzgado madrileño a mediados de septiembre, y los representantes de los más de cincuenta colectivos que allí se reúnen aún permanecen a la espera de la decisión judicial. Ya habían ocupado "simbólicamente" otro edificio para llamar la atención del Ayuntamiento que regenta el PP, que sólo entonces salió de su silencio y accedió a reunirse con ellos, para después asegurar que no contaban con un espacio de titularidad pública libre y con características similares. "La administración ha mentido: existen espacios en desuso que pueden ser gestionados por la ciudadanía", denuncia Padilla.

En esta línea, el joven sostiene que no sólo protestan por la situación en el Patio Maravillas, sino también por el destino que han sufrido otros espacios y centros sociales en la capital. "La gente cree en un modelo de ciudad diferente al que venden los de Gürtel y la Púnica, el modelo de vender viviendas públicas a fondos buitre", critica. 

Junto a él, la activista Esther Otero, de la Oficina Precaria, recuerda que este colectivo ha pasado los dos últimos años desarrollando su labor en el edificio de la Calle Pez, ofreciendo asesoría gratuita y prestando servicios legales a personas en paro. 
Explica que estos servicios no son suficientes, que quieren hacerse con un espacio para que las personas a las que asesoran puedan desarrollar sus propios proyectos, pero el Consistorio no responde a sus peticiones. "El edificio que hemos ocupado hoy lleva años abandonado, pero la luz y el agua seguían dadas, gastando. Hay muchos espacios vacíos y gente que los necesita, pero el Ayuntamiento no pone de su parte", zanja.