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"La policía no cachea a los nazis armados en las manifestaciones"

Antifascistas madrileños critican la pasividad policial con los ultraderechistas y sostienen que ellos son identificados sistemáticamente

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El movimiento antifascista madrileño ha criticado a las fuerzas de seguridad y a la delegación del Gobierno por la represión que, en su opinión, sufren durante las manifestaciones, mientras que los grupos neonazis organizan marchas 'en las que van armados' y cometen agresiones con 'total impunidad, sin ser cacheados'.

En el caso de la Policía Nacional, va más allá al acusar a este cuerpo de proferir insultos a altas horas de la madrugada a través de la megafonía de coches patrulla. La palabra 'guarros', con la que se dirigen a los okupas de un centro social para despertarlos, suele ser utilizada por ultraderechistas para denominar a los antisistema.

'Para los antifascistas, los cacheos e identificaciones antes de las manifestaciones son sistemáticos. El pasado 28 de marzo, compañeros fueron identificados y cacheados durante una concentración pacífica de repulsa a la manifestación del partido nazi MPS. Sin embargo, ningún fascista fue identificado ni detenido a pesar de portar a la vista de cualquier persona cascos de moto y palos; ni siquiera por haber variado el inicio de su manifestación de forma ilegal', aseguran a Público fuentes de la Coordinadora Antifascista de Madrid.

Se refieren, en concreto, a la manifestación de Puente de Vallecas, en cuyas cercanías hubo 'al menos dos agresiones nazis, sin que se produjese detención alguna', asegura la Coordinadora, que critica a la policía por hacer 'la vista gorda'. En la concentración de repulsa, se encontraba Mavi, la madre del fallecido Carlos Palomino, que fue 'objeto de risas de los policías que protegían a los nazis mientras éstos se paseaban por los alrededores', añaden las mismas fuentes.

Tras haber hecho públicas imágenes que reflejan ataques contra el C.S.O. La Traba por parte de grupos neonazis, que sembraron de pintadas el barrio de Delicias, los antifascistas decidieron sacar a la luz hace unos días el vídeo con los insultos de la policía.

La tardanza de varios meses se debe, según la Coordinadora, a que la sociedad entonces no estaba lista para valorarlo en su justa medida. 'El barrio de Vallekas vio con sus propios ojos la complicidad policial con los grupos nazis. Por eso hemos creído que en este momento estaba mejor preparada para entender un mensaje que normalmente los poderes públicos se esfuerzan en ocultar'.


- Denunciáis la impunidad con la que se mueven los neonazis, pero ¿por qué creéis que la policía hace 'la vista gorda'?

Los fascistas no son cacheados, pues de lo contrario Josué Estébanez de la Hija no portaría un cuchillo de caza y un puño americano para acudir a la manifestación de Usera convocada por DNJ en noviembre de 2007. Por nuestra parte, hemos salido a la calle para denunciar que los nazis van armados a sus manifestaciones y para protestar por el asesinato de Carlos Palomino.

Pero nos hemos encontrado con duros obstáculos, como que desde noviembre de 2007 las ilegalizaciones de actos antifascistas y antirracistas son habituales. A modo de ejemplo reciente, en enero de este año no nos dejaron realizar una concentración de repulsa por el apuñalamiento de un antifascista realizado por un nazi en Tribunal.

- ¿Qué motivos puede tener la policía para no identificar a los asistentes a una marcha ultraderechista?

Lo dijo bien claro Adolfo Suarez en una entrevista hecha por Televisión Española en 1995: 'No hicimos ningún tipo de depuraciones; además hacerlas me habría parecido una locura'. Durante el franquismo y después de la mal llamada Transición, la ultradecha siempre ha tendido a engrosar las filas de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, así como las empresas de seguridad privada.

Prueba de ello han sido los asesinatos de Lucrecia por un Guardia Civil, del joven marroquí de 19 años Mourad al Abidine por disparos de un ex guardia civil, el de Carlos Palomino por un militar, así como las agresiones racistas que se repiten a manos de guardias jurados en el Metro o Renfe.

Otro dato es que el periodista infiltrado en el movimiento nazi Antonio Salas (Diario de un skin) fue destapado por un policía. En definitiva, incluso la Ley de Partidos se utiliza con doble rasero, pues en el caso de los fascistas se están contraviniendo el artículo 510.1 del Código Penal, contra la exaltación del racismo y la xenofobia. Es curioso que en los países europeos no se permite mostrar simbología fascista; sin embargo, aquí sí, como ocurrió en Vallekas. Es más, se permiten homenajes al dictador Franco en lugares públicos como el Valle de los Caídos.

- Además del caso del vídeo de la patrulla, ¿ha habido otros precedentes por parte de la policía?

El 11-N de 2007, día en que fue asesinado Carlos, la policía agredió a un compañero antifascista y le dejó en el suelo, negándole la asistencia médica hasta que toda la manifestación fascista de DNJ hubiera podido pasar delante de él, ridiculizando sus heridas e incluso tomando imágenes con sus teléfonos móviles.