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"Los políticos deben ponerse las pilas"

Entrevista a Jordi Évole, presentador de 'Salvados'

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Salvados, el programa que presenta desde hace casi cuatro años Jordi Évole (Cornellà de Llobregat, Barcelona, 1974), seguirá una temporada más en La Sexta. 'Casi sin querer, hemos llegado donde queríamos. En Salvados ahora pesa más el periodismo que el humor pero mantenemos ese punto de ironía y sarcasmo. Se nota que somos más mayores', afirma Évole, que ha batido récord de audiencia y de buenas críticas con sus dos últimos programas dedicados a ETA. 'Es la primera vez en la historia que ETA habla de cese definitivo de la violencia y eso es una noticia que debería alegrarnos a todos', opina.

Hace un año, en Salvados', lo clavaron: 'En esta legislatura se va a acabar ETA'.

Aquello lo dijo Jesús Eguiguren. Él lleva muchísimos años implicado en este tema y dispone de información de primera mano. Recuerdo que lo dijo con mucha contundencia y le cayeron palos por todos lados. Muchos sectores le acusan de ser próximo a la izquierda abertzale y me parece muy injusto porque ha sacrificado gran parte de su vida personal por ayudar al final de la violencia en el País Vasco.

En estos años, Salvados' ha dedicado cuatro programas al terrorismo de ETA. Entiendo que le interesa el tema.

Me ha interesado desde que tenía 12 años, cuando ETA atentó en Hipercor, en Barcelona. Fue un atentado horrendo que nos marcó mucho a una generación. Después llegó el comando Barcelona, el atentado en la casa cuartel de Vic y te planteas qué hay detrás de esa organización tan sangrienta y dura. Más adelante tuve la suerte de conocer a Xavier Vinader, un periodista de raza que me metió todavía más el gusanillo.

¿Se esperaba un comunicado de ETA así?

No me esperaba que fuese tan claro. Me imaginaba una cosa más rácana, en la línea de los últimos mensajes de ETA.

¿Le sorprendió la buena acogida que han tenido las dos últimas entregas de Salvados'?

En Salvados no buscamos la audiencia ni tampoco solemos tratar temas demasiado comerciales. Creemos que es necesario mantener un compromiso con la profesión y con los espectadores para reconquistar a un público que, por los motivos que sean, ha dejado de ver la televisión.

¿Ha pasado miedo trabajando en Euskadi?

Para nada. Estamos grabando, somos periodistas, queremos conseguir información, y eso no es ningún delito. Sí puede haber malas reacciones, pero tampoco le doy demasiada importancia.

¿Alguna vez ha preferido morderse la lengua para no tensar demasiado la situación?

Calibro mucho hasta dónde puedo llegar y hasta dónde no. Soy partidario de soltar preguntas que pueden parecer inofensivas para llegar a cuestiones más incisivas.

La próxima semana entrevistará a Alfredo Pérez Rubalcaba. ¿Cómo va a ser ese encuentro?

Hace tiempo que queríamos entrevistarle. Me atrae el personaje y a la vez me da mucho respeto porque es un político muy brillante y tiene un juego dialéctico que da mucho juego. Hablaremos con él de su programa electoral pero también de su pasado. Y veremos cómo actúa en campaña.

¿Veremos a Mariano Rajoy en Salvados'?

Algo tendremos pero es difícil que nos conceda una entrevista al uso.

¿Y eso por qué?

Rajoy arriesga poco en esta campaña, no le interesa. Es de los que opina que cuanto menos expuesto esté en los medios, menos riesgos corre, y me parece que eso puede ser contraproducente porque la gente quiere que los políticos sean más transparentes, más cercanos, más comunicadores. Los políticos tienen que ponerse las pilas con una comunicación más directa con los ciudadanos. Deberían dejar de una vez por todas los topicazos y las frases hechas, y decir de verdad lo que piensan.

Quienes siguen sin pasar por su programa son Felipe González y Aznar.

Es complicado, pero sigo insistiendo. Yo entiendo que Salvados es incómodo para los políticos, pero también te digo que ninguno de los que ha pasado por el programa se ha quejado.

¿Se imagina un Salvados' en Libia?

En España, la situación está bastante caliente como para salir fuera.